Realidad:
De regalo de navidad recibí un Blackberry Bold. Yo amo mi iPhone con locura, me parece que es el mejor equipo de todos, pero le falta algo muy importante, el Blackberry Messenger. En la medida que voy a estar 6 meses fuera de Venezuela, decidí ceder a la fiebre Blackberry. Hoy instalé en la computadora a ver si sincronizo todos mis contactos desde la mac al blackberry. Las primeras 5 veces que intenté, me salía siempre el mismo error. Me meto en google y le pregunto al oráculo qué estoy haciendo mal. Descubro que hay varios foros de personas con el mismo problema; resulta ser que el software que tiene RIM para sincronizar sus súper teléfonos con las Apple es una basura.
En mi imaginación:
Agarro el Blackberry, lo meto en su caja, agarro el carro y salgo corriendo a la tienda donde lo compré. Justo antes de llegar a la tienda, amarro la caja del celular a una botella de anis barato y convierto mi teléfono y la botella en una bomba molotov. Llegando a la tienda, le prendo fuego a mi nueva bomba, la lanzo hacia la vitrina de la tienda y grito "SOY OTRA MALDITA CLIENTE INSATISFECHA CON TU BASURA DE PRODUCTO. METANSE EL BOLD POR EL.....!!!!". Me meto en el carro y la tienda de celulares explota detrás de mi mientras me pongo los lentes de sol, tal cual como una película de Jean Claude Van D...
Realidad:
Mento madre en mi status de Facebook, quiero que todo el mundo sepa que "Crack is whack" y me siento a pasar los contactos manualmente.
Realidad:
Mi mamá sale de la casa y a los 15 minutos me llama y me dice: "Ardi, se me olvidó decirte, hoy va a pasar un momentico un señor a arreglar un detallito en el baño, ¿puedes quedarte con él?". Debido a la rápidez del asunto, decidí que mi paseo matutino en bicicleta podía esperar mientras veía mi programa favorito "Jerry Springer". Así pues, me instalé en el sofá y el hombre llegó. Pasaron 30 minutos, luego una hora, luego hora y media. Después de las primeras 2 horas entendí que el "trabajito" iba a tardar, mucho. Todo mi día había quedado descuadrado, las cosas que quería hacer en la mañana iban a tener que desplazarse a la tarde, y mis planes vespertinos iban a tener que ser cancelados.
En mi imaginación:
Agarro las cajas de herramienta del señor y le grito "USTED NOS DIJO QUE ERA MEDIA HORA Y YA LLEVA 2!! GET THE FUCK OUT OF MY HOUSE!!! Tengo cosas que hacer y hoy ha sido un día maldito, MALDITO GRACIAS A GENTE COMO TÚ!!!". Le lanzo las cosas por la ventana y el hombre se va asustado, yo me rio.
En realidad:
Me siento en el sofá, pongo un DVD y veo una película mientras espero a que el hombre termino sus labores. No quiero quitar mi status de Facebook respecto al Blackberry, así que esta vez, mi rabia queda en silencio.
Realidad:
Después de 4 horas y media, el hombre de las reparaciones se va y yo decido salir a pasear en bicicleta para descargar mi ira. El paseo en bicicleta es una de mis actividades favoritas; soy yo tras un viento ligero y agradable escuchando música bajo el sol. Nada me molesta, y el camino me guía hacia una vida libre de peso. Es mi momento zen, mi momento de paz y armonía. Debido al retraso en la mañana, me tocó sair en bicicleta a las 5pm. Al ver un poco de tráfico, pensé que sería buen momento para experimentar una ruta nueva. ERROR. La consecuencia fue que en vez de disfrutar de un pasaje bonito tras un viento ligero y bajo un sol agradable, tuve que soportar todo el monóxido de carbono de los carros en un vía sin aceras. Al tener que manejar la bicicleta en la calle, todos los carros empezaron a tocarme la corneta, algunos incluso se divertían echándome el carro encima. Entre el humo y las cornetas, mi pasea de ensueño se convirtió en una pesadilla. Mi peor momento fue cuando un carro convertible maldito pasó a millón al lado de un charco de aguas negras y me ensució de agua asquerosa.
En mi imaginación:
Mi bicicleta se convertía en la moto negra que sale en la película de Batman “The Dark Night”, daba una vuelta en U brusca sobre una rueda, sacaba una ametralladora y le disparaba al carro convertible maldito hasta que no quedara ninguna pieza de su carro en sitio. El viejo que manejaba el convertible se baja de su carro y me grita “WHAT THE FUCK?!” y yo le respondo “WHAT THE FUCK IS UP WITH YOU ASSHOLE?!?!?!? YOU EVER TALK BACK TO A BIKER AND I’LL SHOOT YOUR FUGLY ASS SIX FEET UNDER MOTHER FUCKER!” y después pico caucho y salgo a 100mph, empieza a atardecer en mi espalda, como en “The Renegade”.
Realidad:
Después que el hombre me mojó, iba a gritarle algo pero estoy ronca y lo único que pude hacer fue tocarle mi campanita de bicicleta “cling, cling”, lo más patético del mundo.

