Primero que nada, quiero pedirle disculpas a la Dama en Rosado, este cuento le pertenece a ella…
Cuando Miss Mercury llegó a Paris, tuvo el mismo problema que todos las personas que llegan a Paris : encontrar un apartamento. Cuando por fin lo consiguió, yo me quedé boca-abierta de la ubicación, de lo nuevo que era todo y que no costaba un ojo en la cara. Un apartamento chiquito, perfecto y con vista al Arco de Triunfo. A Room of her Own. Nada nos hubiese hecho pensar que ella se ganaría el premio “Tengo el Vecino más Maldito de Todos”.
La vaina llegó a un punto tan extremo que la pobre Mercury tuvo que llamar a la policía. En breve, este pana no paraba de joderla por Venezolana, le tenía montado un psicoterror racista. Todos los días le preguntaba cuándo se iba a ir de Francia, etc. (Maldito racista hijo de puta. Vestigios de Vichy.) Pero la verdad del asunto es que cuando tienes un vecino que te lleva a estos límites, lo último que te provoca es llamar a la policía francesa. Lo que provoca es llamar a un malandro venezolano tipo Maca’e’barrio para que le parta el culo a ese mamahuevo. En Caracas, no requiere mucho esfuerzo conseguir a alguien capaz de darle una coñaza a otro. Primero llamas a tus amigos y les invitas una botella de ron en tu casa si te ayudan a caerle a coñazo al vecino. Si tus panas no pueden, entonces te hablas con el vigilante del edificio. Y si en tu edificio no hay vigilante, entonces hablas con el piedrero que “cuida los carros en la calle”. Siempre aparece alguien que te ayuda a tomar la justicia en tus manos.
¿Pero en Paris? ¿A quién llamas? Al Circulo Bolivariano en Paris.
Una de las cosas que descubrí con mi trabajo sobre la guerra civil en Venezuela (la cual no hay) fue que en Paris hay un Circulo Bolivariano. Y vamos a estar claro, esa gente está dispuesta a todo. Le dije a Mercury que se fuera para el CBP y dijera lo siguiente:
“Compatriotas! Compatriotas! El imperialismo nos amenaza nuevamente. Uno de mis vecinos es un francés imperialista y no me deja dormir. Ayer cuando estaba escuchando mi rutina de “Alo Presidente” el señor se volvió loco, LOCO. (empezar a llorar) Yo sólo quería escuchar a mi presidente, pero él me dijo que no podía, que Chávez era…… (llorar más profundo) …” En ese momento los camaradas le responderían “Hermana, no diga más! ¡¡Vamos por los bates!!!”
Ahora que lo pienso, los venezolanos deberíamos hacer un especie de Consejo Comunal aquí en Paris. Un sitio donde todos nos podamos reunir a comer arepas, tomar birras y hablar huevonadas ; como los verdaderos consejos comunales en la Cloaca. Pero nuestro Consejo Comunal en Paris nos permitiría de reunirnos todos con nuestros bates en una camioneta 4x4 con reggaeton a toda mecha para caerle a coñazos a todos esos franceses xenófobos.
Venezuela pa’ todo el mundo no joda!! Mamito, esto es para ti, para que sepas que no estás sola en esta ciudad. El consejo comunal criollo parisino empieza conmigo.



2 comments:
mas bella Mamito!!!!! gracias por esto :D la verdad es q al mamaguevo ese le sale macaco e barrio como minimo.....
Circulo Bolivariano de Paris pa todo el mundoooo
marica jamas pense que se pudiera ser tan tierruo de una forma tan chevere. Ardi rocks :D
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