“This [book] has been written against a background of both reckless optimism and reckless despair. It holds that Progress and Doom are two sides of the same medal; that both are articles of superstition, not of faith.”[1]
A principios de este año la prensa mundial confirmó lo que yo llevo meses diciendo : los franceses son anales. Encuestas revelaron que de todos los países de Europa, los franceses eran los más pesimistas. Aún cuando aquí el desempleo ni se asoma al de Irlanda, cuando el déficit del PIB no es ni la cuarta parte de alarmante que el de España, aquí los frenchies andan gritando “¡Fin de Mundo!” por las calles. Esto me hizo pensar en aquel artículo que salió diciendo que Venezuela era el cuarto país más feliz del mundo. ¿Cómo carajo un país tan jodido y subdesarrollo puede ser tan feliz? Es el caso típico del rico que es miserable y el pobre que es feliz. Es un caso de Optimismo criollo frente al Pesimismo Francés.
Busco un Apartamento
El buen criollo siempre tiene un repertorio de cuentos fantásticos bajo la manga. Una vez estaba en un cumpleaños y escuché lo siguiente:
- Juana : Chamo, qué peo, estoy buscando un apartamento en Caracas
- Pedrito : No vale chica, conseguir un buen apartamento en Caracas es facilísimo. Es más, el cuñado de mi primo consiguió un apartamento en los Palos Grandes, 150m2, 2 puestos de estacionamiento en menos de un mes y a precio regalado.
- Fulanito : ¿QUÉ? ¿UN MES? No vale, eso es demasiado tiempo. La hermana de mi odontólogo consiguió un Pent-House en Valle Arriba, 300m2 y 5 puestos de estacionamiento en dos semanas. Mucho más barato que el apartamento de los Palos Grandes.
- Pedrito : Tranquila chica, no te estreses por eso que el apartamento solito te va a caer del cielo.
En Francia, es todo lo contrario. Antes de mudarme a Paris, empecé a preguntar cómo era aquello de conseguir un apartamento en la Capital. De vaina y me guindo a llorar. Casi todos me respondían : “¿Apartamento en París? Oh la la, eso toma mucho tiempo, si es que consigues. París es demasiado caro y además no hay apartamentos, se acaban. Yo pasé 4 meses buscando para conseguir el mío.” A diferencia del Venezolano que inventa un cuento más arrecho que el anterior, el francés promedio siempre te cuenta lo mismo. Una vez que escuchas la misma sentencia cien veces, quedas convencido de tu condena. Sólo una “francesa” me dijo, “tranquila, métete en esta página y visita todos los apartamentos con tu carpeta en la mano.” Yo conseguí mi apartamento en menos de tres semanas. Para todo aquel que viene a Francia, este es mi único consejo: no le creas a los frenchies.
Aprender Francés:
Todos los venezolanos me dijeron lo mismo antes de venirme a Francia, “El francés es igualito al Español, ya tú vas a ver que en menos de tres meses serás trilingüe”. Lamento informarles pero TODOS se equivocaron. Absolutamente nadie me dijo, “ponte las pilas, ese idioma es jodido”. Es más, hasta salieron a relucir anécdotas de criollos que aprendieron francés en menos de dos meses cuando visitaron Europa. Este cuento ya lo escribí en “5 Etapas del Francés”. Pero lo que no les he contado es cómo los franceses responden.
Para empezar, así hables en francés todo el tiempo, escribas en francés todo el tiempo, si no hablas el francés como tu lengua materna, ningún francés te acepta como “bilingüe”. Te pueden decir, “oye, qué bien hablas”, pero lo dicen en el mismo tono que uno le dice a los bebés “mira que grande estás”. En Venezuela, apenas cualquier pendejo sale del primer nivel del CVA ya se hace llamar bilingüe. Un día se me ocurrió decir, “si algún día regreso a Venezuela, capaz dé clases de francés” y la reacción fue como si yo hubiese dicho “capaz cuando salga de aquí me monto en mi cohete-espacial y viajo a la dimensión desconocida.” Según ellos, el francés es tan pero tan difícil, que ni siquiera los franceses hablan bien francés. Si yo tuviera un euro por cada vez que he escuchado a un francés decirme “même nous hein, on fait des fautes” (“incluso nosotros ah, uno comete errores”; tal cual, letra por letra) podría expropiarle Venezuela a Chávez! Aquí se quejan mucho que los niños tienen muchos errores ortográficos en el colegio. En Venezuela nos quejamos que nuestros coñitos de madres no saben ni leer. Pero aún así, más de uno anda llamándose sabio porque entendió “Quién se llevo mi queso” y “Padre Rico Padre Pobre”. Aquí sólo Victor Hugo y Emile Zola son considerados verdaderos poseedores de la francofonía.
Tengo una exposición
En Venezuela, la mejor manera de sacar una buena nota es a través de una exposición. En cualquier sitio, el buen criollo sabe montar el show. Si estás en una reunión, tienes que contar los mejores chistes, tener las mejores anécdotas y así, desde temprana edad, superamos el miedo escénico. Hasta el más tímido de la clase puede hacer una exposición sin leer palabra por palabra. Lo básico para una buena exposición en Venezuela es: organizarte, no leer y mirar al público a los ojos.
Aquí los frenchies le tienen PA-NI-CO a las exposiciones. En dos de mis clases, los profesores ofrecieron la oportunidad de ganarse el 50% de la nota a través de una exposición. El profesor no había terminado la frase cuando yo tenía la mano alzada. En Venezuela cuando el profesor ofrece algo como eso, tienes que caerte a coñazos para que no te quiten un tema. Aquí, nadie levantó la mano. La cara de terror que tenían todos no era normal. La gente empezó a ver a los lados como si el profesor hubiese preguntado, “¿quién quiere sentarse en la silla eléctrica?”. Sólo les puedo decir que no hay mejor somnífero que una exposición de un francés. Es para suicidarse del aburrimiento. Los carajos se sientan, y leen palabra por palabra su exposición. Nunca levantan la mirada y tienes que hacer un triple esfuerzo para escucharlos, los coños de madre hablan para adentro. Yo me he quedado dormida más de una vez, y no soy la única. A veces ni siquiera el profesor se puede concentrar. Si les preguntas, ellos te dirán “Exponer es demasiado difícil, no voy a pasar”.
De hecho, cuando salí de mi último examen, la vaina parecía como si estuviera saliendo de un funeral. Las caras largas, lágrimas en los ojos de la gente. Le pregunté a más de uno, “¿Cómo te fue?”, todos concluyeron, “voy a raspar”. Yo me sentí mal porque yo no creo que haya raspado. Tampoco salí pegando un grito al cielo, fue el examen más difícil que he hecho en mi vida, pero coño, tampoco es para excavar su propia tumba. Aparte de todo, aquí nadie saca 20 puntos. Está como que prohibido por la ley o algo. Aquí la mejor nota a la cual puedes aspirar es un 16. Si eres un genio, puedes aspirar a un 17 o a un 18. Si tu primer nombre es Jesús y eres hijo de Dios, capaz sacas 19. Sólo un examen presentado por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo puede soñar con un 20. De resto, la Patrie te lo dice todos los días, de todas las maneras : “¡ERES UN PERDEDOR!”.
*
Honestamente, yo no prefiero ninguna de las dos. Por un lado, el optimismo criollo te hace pensar que alguien o algo te sacará de las malas. Ese “no vale tranquila que…”, aún cuando es para consolarte, termina frenándote. Resulta ser que cuando te quedas tranquilo, nada pasa. Por eso en Venezuela la gente se sigue quejando del gobierno sin jamás preguntarse, “¿qué puedo hacer yo para vivir en un país mejor?”. El Venezolano cree en pajaritos preñados. Pero por otra parte, el francés a veces se derrota sin ni siquiera luchar. Por eso aquí la gente no aprende idiomas, porque cree que los idiomas son inaprensibles, tampoco aspiran a la grandeza porque el 18 está fuera del alcance. Cuando lo he comentado, ellos dicen “somos así para no ser arrogantes”. Pero terminan siendo peor que arrogantes, son los verdugos de la esperanza. Evidentemente, no quiero decir todos. Conozco a más de uno que, independiente de su nacionalidad, asume las dificultades sin perder jamás de vista la posibilidad del triunfo.
[1] ARENDT, Hannah The Origins of Totalitarism, “Preface to the First Edition”, New York, Hartcourt Press


8 comments:
Ardi excelente post! me encanta q estés escribiendo con tanta frecuencia últimamente porq se te da muy bien y yo gozo un mundo con lo q escribes!
Realmente esto llama mucho a la reflexión y por otra parte es la prueba más fehaciente de cómo el factor cultural juega un papel tremendo en quiénes somos y en cómo pensamos!
Yo me alegro de q aquí, al menos en mi experiencia, estemos en un punto medio entre ambos extremos pero lo importante es saberlo llevar y una vez q comprendes cómo se mueve el entorno es más fácil saber cómo comportarte, a qué cosas prestar atención y cuáles desechar.
http://www.analitica.com/bitblio/cabrujas/viveza.asp
Ardi!! Genial este post!
Pensé que era la única que creía que nosotros los venezolanos, aunque estemos en el fondo del océano de la miseria, igualmente estaremos con Ariel y Sebastian cantando "bajo el mar" felices de la vida.
Como ya sabes los argentinos son conocidos por su increible y cercano parentesco con Dios y otras deidades. Lo que sea que ellos hagan, bien o mal, será siempre la vaina MÁS ARRECHA.
Por ejemplo, si saben que son un país inseguro... son las MÁS INSEGUROS, o los MÁS POBRES...
Me pasa mucho, cada vez que me subo a un taxi, que a las tres palabras que pronuncié ya me preguntan: de dónde sos? A lo que respondo con miedo porque ya se lo que me espera. Hablar de Venezuela = Chavez ya es algo que me supera.
Cuestión es que siempre salgo arrecha, porque los carajos siempre me preguntan: y es más inseguro que aca???!!!! Totalmente horrorizados, casi en panic attack porque no pueden creer que exista una tierra casi desconocida para el mundo que sea más insegura. Porque ni siquiera los países de áfrica son más pobres que ellos! Repito, sea lo que sea que hagan ellos SON MÁS ARRECHOS!
Estoy casi convencida que después de que el taxista me deja en mi casa, sana y salva, el carajo se baja en la próxima esquina a robarle el bastón a un viejito para hacer que su país sea más inseguro que cualquier otro desconocido.
Son asi! ... somos asi!
Parte del equilibrio de la vida! Sin los pesimistas no existirían los optimistas, sin los agrandados/orgullosos no existirían los humildes!
Saludos desde las tierras de dios... perdón, argentinas! (jejeje)
Valentina! =)
P.d: esto no quiere decir, que los venezolanos NO SEAMOS ARRECHOS EN CUALQUIER VAINA! La cuestión es que somos más "humildes"
Odio el Optimismo criollo, hay veces que me provoca estar de mal humor o arrecho por cualquier guevonada,
ejemplo:
Isaac (monologo de histeria sin parar): Sali malisimo en un examen! que arrechera, me he debdo estudiar esa vaina que me salio bien, pero noooo a ti como te gusta mas salir a beber.. etc etc etc!!
Mama: Ya vas a ver que cuando te lo corrijan vas a haber sacado 20 pts.
Isaac: El coooono de tu madre mama, no ves que no conteste la mitad, que soy un animal!!! deja de decirme estupideces antes de que pague la arrechera contigo..
es la persona mas optimista del mundo, esta bien ser optimista pero que ladilla cuando te descarrilas de la realidad... lo odio..
yo estudié en la univ con una jeva q cada vez q salia de un parcial hacia intentos de tirarse al frente del metro, porque supuestamente habia salido super mal. Resulta q la muy hdp siempre salía excelente, mientras q el resto de los mortales q habiamos estudiado como unos degenerados saliamos q si con un 15... en fin.. no se q tiene q ver pero queria compartir x)
teimpo sin pasar por aqui... q fino leerte RD
bisous
Cuando duras tanto tiempo sin escribir te me da como ansiedad chica.
Me encantó este post, sobre todo la reflexión final. Ni calvo ni con 2 pelucas mi amorcito...
Besos, love you
Xili
Jajaja, siento que la UDO anzoategui, debe ser territorio frances, hay mas de un verdugo de la esperanza, de la felicidad, pare usted de contar!
Me fascino tu post, nunca lo hubiese imaginado... lo del frances, claro.
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