Quienes leyeron mi post anterior saben que estaba saliendo con dos personas a la vez, el Francés y el Español. Aún cuando en un momento me divertí saliendo con ambos, llegó un punto donde fue demasiado. La verdad del asunto es que yo no soy una desgraciada. En el fondo soy una persona sensible y el Francés no se merecía lo que yo le estaba haciendo. Como había dicho antes también, de ambos encuentros sólo resultaría lo mismo.
Terminarle a alguien nunca es fácil, pero es aún peor cuando no hay nada que terminar. Yo no llevaba mucho tiempo saliendo con el francés, me parecía hasta medio ridículo sentarlo y decirle “no quiero seguir”. Por otra parte, el caballero se había portado tan bien que se merecía que le dijera en su cara, “Chacaíto”.
El miércoles el francés me llamó y me invitó a salir. Quedamos en ir a almorzar. Yo iba con un único propósito, ponerle fin a los “ma cherie”. Cuando estábamos camino al restaurante, el francés hace otro de sus comentarios tipo “cuando vivamos juntos”. No habíamos ni llegado al restaurante y ya yo estaba desesperada por decirle “¡BASTA!” No pude controlar mi expresión de aborrecimiento total. Él se da cuenta que algo no está bien. “Bueno, no estoy diciendo ahorita, pero aún tenemos futuro, ¿no?”. ¡Qué No! ¡Qué maldita intensidad! Traté de cambiar el tema, pero al no responderle se puso más paranoico: “¿no piensas en nosotros? ¿todo está bien?” Ah vaina, me cayó el frutero, pensé. Le digo que deje la intensidad, que disfrute el momento, que no piense tanto en todo. Debí haberle terminado en ese instante, pero la verdad es que me daba paja terminarle en el autobús.
Cuando llegamos al sitio, nos sentamos y se me quedó viendo fijamente. No era la primera vez que lo hacía, quedarse callado y mirarme intensamente como si yo fuese la mujer de sus sueños. Yo le devolví una mirada tipo, “¿se te perdió algo?” Empecé el show en vivo de ardi vs madness para cambiar un poco el tono de la situación. Le conté sobre mi lunes sin agua caliente y para cuando terminé se rió, suspiró y se quedó callado. ¿En serio amigo? ¿Te vas a quedar callado? Traté otra vez de evitar el silencio incómodo y le pregunté, “y tú? ¿qué tal tu semana?”. Me respondió con esta perla, “lo que hice fue extrañarte”. ¡¡No vale!! Pero esto ya es el colmo. ¿Dónde estaba el francés de la primera cita? ¿Quién era este pendejo? ¿Qué clase de respuesta tan cursi y poco pensada es esa? Respiré profundo y me repetí la siguiente frase como un mantra: “espérate el plato fuerte para terminarle”.
Durante la entrada, me doy cuenta que ciertas veces el ser humano tendía a comentarme cosas con la boca abierta. Fue un mata-pasión astronómico. Si de por sí ya estaba empalagada de sus cursilerías, en ese momento ya estaba asqueada de su falta de modales. No pude aguantar hasta el plato fuerte, reventé al final de la entrada.
A: Francés, háblame de ti, cuentame algo divertido.
F: Eh no sé, no se me ocurre nada.
A: ¿Por qué hace rato que no me cuentas nada?
F: Es que tú me intimidas. (STRIKE 1, Cobarde)
A: ¿Yo te intimido? ¿Por qué?
F: No sé. (STRIKE 2, Estúpido).
A: Pero el primer día no te intimidaba. Definitivamente mucho ha cambiado desde entonces.
F: ¿Algo ha cambiado dentro de tí? (STRIKE 3, Intenso)
A: Sí, precisamente por eso estamos aquí.
Cuando le terminas a alguien, tienes que cerrarle todas las puertas. No puedes dejar ningún tipo de esperanza, la persona tiene que entender que ni que el infierno se congele tú volverías con él. Así pues, no apliqué la de “no eres tú, soy yo”. Apliqué la de el problema es que eres demasiado serio demasiado rápido. Ahí se sobresalta y me dice, “¿Fueron las trece llamadas perdidas verdad?”. Obviamente que fueron las trece llamadas perdidas ímbecil. Sin yo decirle nada, se empezó a disculpar diciendo que estaba borracho y que se preocupó.
A: Amigo francés, ¿tú no te has preguntado por qué yo no te atendí esas trece veces?
F: Pensé que estabas en el baño, que se te había perdido el celular, algo.
A: Ni estaba enferma en el baño, ni perdí el celular. Una vez que vi que me habías dejado 6 llamadas perdidas, no te quería hablar. Te rechacé la llamada 7 veces.
El francés miró hacia abajo y me dijo: “yo puedo cambiar”. ¿Qué clase de persona cambia por otra persona? No tiene sentido, le lancé la otra pregunta, “¿tú no preferirías a alguien que te quiera por quien eres?” Aún cuando se dio cuenta en ese momento que yo tenía razón, que él merece mejor que yo, empieza a decirme que le de más tiempo, que podríamos tener algo genial juntos, que yo le gusto mucho. Honestamente, me dio paja con el francés. Yo no soy así de especial. Quería decirle, “te mereces algo mejor que esto”, pero si le decía eso, él escucharía “si te quieres conformar conmigo, seguimos”. Es por eso que hay que cerrar todas las puertas. Es la única manera de asegurar que la persona no se quede pegada, de verdaderamente librarte de alguien.
La mayoría de las veces, cuando una persona termina una relación, lo hace con pañitos calientes. Todas las frases tipo “si nos hubiéramos conocido antes”, “no eres tú, soy yo” hacen creer a la otra persona que aún hay esperanza. Mientras tú dices esas frases cliché, la otra persona entiende “hay que esperar el momento correcto”, “un día él cambiará y me va a querer, déjame esperar”. Pero la verdad del asunto es que nada va a cambiar, las cosas son como son y punto. Antes de sembrarle una semilla de duda al francés, le dije la verdad, “Francés, al principio me gustaste. Pero desde las llamadas perdidas y tus comentarios ya no me gustas más. Aquí no hay esperanza.”
Después de pagar la cuenta, el francés se fue con la cabeza entre los hombros. Sólo me dio lástima como por un nano segundo y salí de ahí sintiéndome más libre que nunca, sin ningún tipo de remordimiento. Lo único que espero es que Señor Kharma no me vuelva mierda para la próxima.


8 comments:
Flechaste fuerte al frances!! tranquila, ese lo supera. Y que paso con el español?
Ardi... es muy duro decirle a alguien para terminar, pero cuando no va pal´baile, pues es lo mejor y así no perder energía en algo que uno sabe que no va a funcionar.
Leí con interés la historia, pues me parece material para una obra y todo!
Como dice Luis Fernández: no todo hombre que nos gusta, sirve para una relación, si acaso para ir a comer y no todas las comidas!
Y el español?
Ardi, te felicito por haber terminado una relacion que no tenia futuro. Ya El encontrara su pareja ideal al igual que tu.
Coño! al fin una mujer que sabe cómo se menea el cacao. Estoy cansado de decirle a mis amigas (y alguno que otro pana)
"NO EXISTEN SUTILIDADES" la gente no entiende que ser "sutil" y terminar "indirectamente" es un fraude y más que todo es pura paja...
Y tú sabes que de paja yo tengo mi diplomado jajajajaja
Un besote adri!
@Maikel y Chemi: Pronto, muy muy pronto viene la tercera parte: "Dos hombres, un camino y Wendy Sulka". Estoy esperando el momento adecuado para publicarlo porque es ofensivo. La semana que viene habrá SANGRE!
@Azrael, aprendí esto a los coñazos. Como a mí una vez me terminaron tipo "no eres tú, soy yo", "si tan sólo...", "sí me gustas, pero", y me quedé malpegada 7 meses, prefiero ahorrarle a la gente la molestia. En el fondo, soy sincera y altruísta.
Sometimes, the truth hurts less
Me hago un paréntesis de que es tu vida privada y me gusta la historia! Viéndola como ficción me gusta y no por sentir lástima.. La cuestión es que es cruda, verdadera y divertida y dentro de mi cabeza sólo veía así tipo batman los booomm! plashh!! cuando enumerabas los strike!
Buena!
Did you heard what Rob Matts said about that?
cheap clomid
Publicar un comentario en la entrada