lunes, 4 de abril de 2011

Dos hombres, un camino y Wendy Sulka


"Heaven has no rage like love to hatred turned, Nor hell a fury like a woman scorned"



He aquí la última entrega de la serie “Dos hombres, un camino”. Como ya saben, hace algún tiempo conocí a un Francés, luego a un Español, y empecé a salir con ambos a la vez. Eventualmente le terminaría a ambos; en el caso del Francés por que no se merecía que yo lo tratara tan mal, en el caso del Español porque no se merecía que yo lo tratara tan bien. Así pues, aquí les cuento por qué duré tanto tiempo con el Español y por qué me tardé tanto en dejar de verlo.


Desde la primera vez que el Español me dijo que tenía novia, yo pensé “esto será sólo por una noche”. Me lancé a la aventura porque me imaginé que sería sólo físico y pasajero. Pero la primera mañana juntos, me despertó con un beso cariñoso. Esa fue la primera vez que me di cuenta que el Español tenía dos lados, uno visceral e insensible, otro cariñoso y galán. Para efectos narrativos, llamaremos al primer lado El Cabrón y al segundo El Confundido.


Después de la primera noche, yo me imaginé que el Español no me escribiría ni nada, estaba tranquila con la idea de no volverlo a ver. Pero el día siguiente recibí un mensaje de texto de él preguntándome cómo estaba. ¿Por qué me escribe a mí si tiene novia? ¿Será que él cree que mandarme mensajes de texto teniendo novia está bien? ¿Será que el Español está confundido? Ese tipo de conductas, mandar mensajes, ser cariñoso, hace parte de la Conquista. ¿Hemos de extrañarnos? ¿Un Español conquistando América?


Ese fin de semana me invitó a su casa, yo le seguí la corriente y acepté la invitación. ¿Hemos de extrañarnos? ¿Una india americana cayendo en la trampa de un conquistador? Esa noche pensé por un segundo, de repente el Español no es tan cabrón, pero no. Estábamos en el medio de una conversación, yo estaba hablando y de repente me interrumpe, “dame un segundo” me dijo. Se paró, buscó su celular y llamó a su novia. Chapeau![1] No sólo fue que la llamó para saludarla, sino que además se instalaron unos buenos diez minutos para contarse las anécdotas del día. Debí haberme parado, debí haberle dado una cachetada por mamahuevo e irme. Pero luego lo pensé y me dije, la que tiene que pararse y darle una cachetada es su novia. Yo al menos estuve siempre al tanto de la situación, a esa pobre india la están jodiendo muchísimo peor.


El sábado siguiente estaba de vuelta en su casa. El Confundido me recibió con toda la hospitalidad del mundo, fue cariñoso y ésta vez hasta se tomó la molestia de llamar a Wendy, su novia, antes de que yo llegara. Fuimos a una fiesta y entre copas El Confundido me lanzó la siguiente perla, “si esto sigue, pasará a ser otra cosa”. Parecía como si el Español estuviera confundido, y me estaba confundiendo a mí.


La mañana siguiente apareció El Cabrón. “Espero que estés clara que esto es temporal, yo estoy muy enamorado de mi novia.” Me ofendió tanto la manera como me lo dijo, como si yo fuese estúpida. Para empezar, yo nunca le dije ni le hice entender nada de mi parte. Si alguien tenía que dar aclaratorias era yo, y así le dije “a mí me basta saber que tienes novia para no enamorarme de ti”.


Sí confieso que me confundí en algún punto. Por ejemplo, un día me encontré sola en la casa pensando en él y dándole vueltas a nuestra historia como la propia adolescente ingenua. Me di cuenta que estaba pensando como la típica mujer, y yo no me permitiré jamás ser la típica mujer de cajita. “Adriana del Valle Bello Russián, en el nombre de Platón, no te distraigas, él no es nadie, get fucking real”. Para reforzar mi convicción que el Español es sólo un cabrón, me metí en Internet y me puse de detective a tratar de averiguar quién era su novia. Lo único que sabía es que es peruana, tiene 10 años más que yo y trabaja de camarera en Madrid. Caí en una foto de ambos en el Perú. Cuando la vi pensé, “you have got to be shitting me!”.


Imagínense a Wendy Sulka dentro de 20 años malacabada por las drogas, así es la novia del Español. ¿Qué tan bajo pude caer? ¿Cómo pude haber creído por un instante que capaz me escogería a mí? Yo enrollándome por un alguien que prefiere a Wendy Sulka, la camarera de 35 años en Madrid sobre mí. Life is Shit.


La gran pregunta es, ¿por qué salí con él durante cuatro semanas? No les voy a mentir, porque fui estúpida. Yo creí que podía controlar la situación, quería ver si de verdad uno puede salir con alguien y controlar sus emociones lo suficiente como para no enrollarse. Aún cuando ahorita estoy a salvo de todo, en algún momento sí pensé “si tan sólo…”. Me enrollé como la propia pendeja. Las cartas tampoco estaban a mi favor. Para empezar, este ser humano tiene un química que me atrae demasiado; su olor, su sabor, etc. Si a eso le añadimos que El Confundido me llegó a gustar, lo cariñoso y atento que era, estaba jugando con fuego. Si me siento estúpida y engañada (scorned), es porque me tomó demasiado tiempo darme cuenta que ese lado de él, cariñoso, atento y confundido, nunca existió. Fue sólo una estrategia de su parte para mantenerme enganchada en su juego. A final él se queda con todo. Yo avergonzada, y él seguro se casará, tendrá hijos y Wendy nunca leerá este post.


Mis amigas jugaron un rol enorme en esta experiencia. Cada una de ellas tomó un lado, algunas se fueron por el camino de “no lo pienses tanto, disfrútalo y listo. Tú eres fuerte”. Otras trataron de consolarme con un “uno nunca sabe”. Casi todas me dijeron lo que ya yo sabía, “te mereces más, deja a ese huevón”. Debo agradecer en especial a la Señora Silly por sus consejos eternamente sabios respecto a la cultura masculina española.


Es cultura general que uno no aprende en cabeza ajena. De estas cuatro semanas viví y aprendí muchísimas cosas, no me arrepiento. Si les soy sincera, ésta es la primera vez que salgo con un mamahuevo de esta magnitud. Sólo hubo alguien antes de él que fue un cabrón, pero de verdad que me quito el sombrero con El Español.


Mi historia con el Español terminó. Si acaso quedó alguna ventana abierta, este post me sirve de bomba atómica para acabar con todo.



[1] Chapeau en francés quiere decir “sombrero”. En francés en vez de decir “me quito el sombrero” para expresar tu asombro ante un evento, dices sólo “sombrero”, chapeau.

6 comments:

Maiskell dijo...

Chapeau pa´ti!

Mario dijo...

yo le agregaria, A TOMAR POR CULO TIO.

Angel Aguilera dijo...

tu y yo tenemos que hacer un libro de relaciones peculiares. I'm back baby :) extranaba un chorro escribir, y naturalmente, leer lo que andas escribiendo!! besos, hacias falta amiga!

Chemi dijo...

Aquí, se jodió el mismo...bien lejos con ese personaje.

Y hasta chance tendrías de decirle la misma verdad que al Frances ...."Español, al principio me gustaste. Pero desde las llamadas a Wendy y tus comentarios ya no me gustas más. Aquí no hay esperanza"

Abby dijo...

4 semanas? intenta hacerlo por mas de UN AÑO jajajajaja gracias a Platon y a ti por esto!!!!!!!! no tienes niiii idea, sera q es algo de los europeos? lo de infieles? digo

ardi! dijo...

Abby gracias a ti por este comment. Así al menos no me siento como la única que cayó en esto.

Por lo visto aquello de la infidelidad es universal! De Guaratapo a Beijing!

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Estoy absolutamente convencida que estoy loca y la locura es mi más gran encanto. Soy filósofa, pero este blog ni se asoma a mis niveles de profunidad, aunque sí un toque de intensidad.