jueves 8 de septiembre de 2011

Parte Dos : Sangre de Suegra


Como les iba diciendo, no es fácil saber el buen momento para casarse. Sólo después que pasas las cinco pailas del infierno, puedes sentirte más seguro de tu decisión. Aquí les presento la segunda parte de esta trilogía.

Paila Número Cuatro : Suegra en francés se dice Belle-Mère (Madre-Bella)

Je suis désolée chéri...

De ésta no se salva nadie. Mi mamá siempre dice, “uno no se casa sólo con la persona, te casas con la familia también”. Si de por sí, muchas veces nos es extremadamente difícil soportar la familia que tenemos, es mucho peor aceptar la familia del otro.

El primer miembro de la familia que yo conocí fue la Suegra. El Musiú me había contado un poquito sobre ella. Nació en un pueblito en Dinamarca y en su adolescencia se fascinó por cultura francesa. A los dieciocho años se vino a París para aprender francés y vivir la experiencia francesa durante un año. En ese tiempo conoció al papá del Musiú y al cabo de cierto tiempo tuvieron un hijo y se casaron. Además, sabía que la mujer trabaja como consejera y profesora en un Liceo de niños conflictivos, entiéndase malandros y prostitutas.

Al principio todo sonaba muy interesante. La primera vez que conocí a la Suegra, ella fue muy simpática conmigo. No tardamos en tener una conversación interesante. Después de todo, esta señora estudió filosofía durante un año y leyó las obras de Kant y Hegel en alemán. Lo único que sí me extrañaba es que el Musiú vigilaba cada palabra que decía su mamá, cada gesto. A la primera que la mamá decía algo medio fuera de lugar, el Musiú saltaba como un perro y la ponía en su lugar. Pensé, “el Musiú sí es necio con su mamá, que la deje hablar en paz conchale”. Pasamos el día muy bien, todo relativamente tranquilo. Me encariñé con la señora rápidamente y hasta pensé, “mi suegra es perfecta”. Pero al despedirnos me dijo algo que me hizo pensar dos veces aquello de la suegra perfecta. “La verdad Adriana es que yo no te quería conocer hasta septiembre. Mi hijo ha traído tantas novias a la casa, que antes de encontrarte quería darle dos meses más a la relación. Tú sabes, para ver si dura o no. Pero bueno, como se van juntos para los Estados Unidos, quería al menos saber con quién. De todas todas, no me arrepiento, eres una niña muy amable y muy simpática.”

En ese momento me di cuenta que esta mujer sabe metertelo sin que te des cuenta. En menos de un minuto me dijo “eres una más, esto no durará, pero eres simpática y amable”. Yo respiré profundo y pensé “ardi, déjalo pasar”. Pero mientras me concentraba en no darle importancia, más cara de culo ponía. El Musiú no tardó en preguntarme, “¿qué te pasa? ¿estás bien?”. Una vez que el Musiú hace esas preguntas, no hay manera de esquivarlas. Un “no me pasa nada” no basta. El preguntará hasta que digas exactamente lo que sientes. Me atreví a decirle lo que pensaba, “bueno, no me gustó mucho lo que me dijo tu mamá al final. ¿Es cierto que las traes a todas a la casa?”

“Yo sabía que no debí haberte presentado a mi mamá”, me dijo el Musiú. Debo admitir que yo tenía cierto apuro en conocer a la señora. Por un lado quería ver un poco su casa, de dónde viene, cosas esenciales antes de comprometerme con él. Por otra lado, quería sentir que la relación era lo suficientemente seria como para que ambos conociéramos a nuestros padres. Cuando el Musiú me dijo “sabía que no debí haberte presentado a mi mamá”, yo escuché “es demasiado temprano para comprometernos a este punto”. Me tomaron algunos días para darme cuenta que lo que él quería decir era, “mi mamá a veces no piensa lo que dice, no quería espantarte tan temprano”.

Ojalá ese tipo de comentarios se hubiesen parado ahí. Pero mi suegra tiene un don para decir las vainas más desagradables. El problema de esta señora es que es demasiado honesta. Yo no dudo que ella piense que yo soy simpática como persona. Con ella he sido lo más agradable posible. Pero ella no lo duda ni un segundo antes de decirme que no cree en mi relación con el Musiú y que además no está de acuerdo con el estilo de vida que llevo. Déjenme hacer una breve lista de las perlas que ha soltado esta señora.

  • “Adriana, mi hijo me dijo que te gustaría la canción “Lay lady Lay” para tu matrimonio. Esa canción no me gusta. Neil Young es mejor.”
  • “De verdad que la hija de la Ex del Musiú era adorable. Extrañaré esa niñita en nuestros paseos.”
  • “El monedero que le regalaron tus papás a mi hijo no me gusta, prefiero el que él tenía.”
  • “Me sorprendió que le cayeras bien a mi hijo menor, sobre todo por que él pensaba que tú serías una presumida. Tú sabes, por el estilo de vida que tienen tú y tu familia.”
  • “El Musiú me dijo que no hablara de su ex-novia porque a ti no te gusta. Tienes que entender que él tiene un pasado.”
  • “Deberías aprender a hacerle las tortas danesas a mi bebé.”
  • “Yo no me voy a entusiasmar mucho con el matrimonio de ustedes, aún falta mucho para abril.”
  • “Yo lo único que quiero es que mi hijo encuentre una mujer que lo haga feliz.”


Déjenme pararme un segundo en aquello de “deberías aprender a hacerle las tortas danesas a mi bebé”. Primero que nada, tu bebé tiene dos manos y puede prepararse él mismo su m...erienda. En segundo lugar ¿ACASO YO SOY DANESA? ¡NO! ¿Acaso yo le ando pidiendo al Musiú que me prepare hallacas? Menos mal que la Suegra había estudiado en la Sorbona, se nota que no se tomó ni cinco minutos para interesarse a las ideas de Simone de Beauvoir.

De todos los comentarios que ha dicho, sólo ha habido uno capaz de explotar como una bomba entre el Musiú y yo. Habíamos ido a casa del hermano a cenar. Su novia había preparado una cena deliciosa, nos sirvieron champaña, ron venezolano y un vino espectacular. La conversación era de los más agradable cuando de repente el hermano empezó a hablar de la mamá. “Por cierto, no les había dicho, tú puedes creer que mi mamá dijo que los papás de Adriana tenían cara de “niches con rial”.

Así, mientras en mi familia habíamos hablado de invitar a la señora, de recibirla en la casa para el matrimonio, esa P...ersona anda diciendo que mis papás son unos monos. Vamos a repasar unos puntos. Primero que nada, digamos que efectivamente mi mamá se llama Yuriguindeixi y que mi papá se llama Yonfrey. Digamos que mis papás no le echaron bola. Digamos que a mi papá no lo becaron para estudiar en la misma universidad donde Einstein dio clases y que a mi mamá le regalaron su primer apartamento a los 18 años. Digamos que mis papás venden drogas en Petare y por eso tiene “rial”. ¿Qué coño hace el hermano echándole paja a su mamá? ¿Por qué carajo querría yo saber lo que piensa esa señora de mi familia?

A mí me parece absolutamente normal hablar paja de la otra familia. Yo lo hago todos los días con mi mamá. Hasta ahora, nunca me había atrevido a publicar nada porque, para empezar, nunca me había sentido así de ofendida, y segundo, porque quise hacer todo lo posible para establecer una buena relación con esa co...madre. Pero desde hace unos días, me doy cuenta que ya he soportado demasiado. Así que en vez de asumir mi problema como alguien maduro y atacarlo de una manera diferente, heme aquí en ardi vs madness, publicando por internet “mi suegra me cae más mal que mondongo hecho con agua del Guaire”.

Ustedes dirán que la mamá es mejor que yo, que al menos ella me dice que no le caigo bien en mi cara. La verdad es que tienen razón. Yo no debería dejarme meter su cizaña por el culo. Después de esta última respecto a mis padres, muchas cosas van a cambiar entre mi Belle-Mère y yo. Ojo por ojo ...madre. Espero que estén preparados en el blog para toda la sangre que viene. Si la vieja viene a nuestra boda en Venezuela, la vamos a mandar a un hotel bien podrido en Plaza Venezuela. Total, como ella es de la izquierda europea y dice que tener dinero es malo, la voy a mandar con el pueblo. Que agarre que jode carrito en Caracas, que vea bien lo que sí es niche para que después venga a hablar paja de mi familia. ¡Que coma m...erienda!

Se estarán preguntando, “¿el Musiú va leer esto?” Claro que sí. Yo se lo voy a traducir esta noche cuando llegue a la casa. Si el Musiú está dispuesto a casarse conmigo, aún cuando su mamá y yo no nos entendemos muy bien, entonces seguimos.

***

Otra vez me excedí, escribí un post tan largo que tengo que cortarlo en dos. Así les dejo para la próxima la última paila del infierno.


CONTINUARÁ


Nota: Me encantaría mucho escuchar las anécdotas de ustedes con sus respectivas suegras. Tomense la absoluta libertad de escribirme, pueden dejar un comentario en el blog, mandarme un correo o meterse en el Facebook del madness. Hasta mañana.

6 comments:

Angela dijo...

Ok Ardi, con suegras asi, ¿para qué enemigos? O.o

Historia personal: mi papá lleva todo el matrimonio con mi mamá (se casaron a lo 18 años y ahorita tienen mas de 50) sin hablarle a su suegra, es que mi abuela siempre fue una co...madre y bueno, siempre fue malvada, mi papá un dia le dejo las cosas bien claritas y no le habló mas desde ese momento. Y es super armonioso asi :D

carly dijo...

ma-RI-CA!
Ahorita no te puedo soltar mucho porque tengo a mi musiu delante de mi. sin embargo te soltare esta perla y despues te escribire al correo o no se xD
La señora me ha dicho que yo debo ser bipolar, solo porque cuando seco los cubiertos, no pongo las puntas de los cuchillos para abajo. Normal, ella no es la obesiva compulsiva, resulta que soy bipolar. Cuando intente corregirla tratando de explicarle que eso no significa ser bipolar y que esta usando mal el concepto de paso, me dijo no vale, estas segura? yo creo que estas equivocada. (en este momento atraviesa por mi mente una serie de eventos desafortunados, seguidos de insultos y una muerte que luce como accidente)aparte de "asquerosamente honesta" la señora es terca. todo un personaje!

todoloquemepasa dijo...

jajajaja coño no me jodas q tengo q esperar hasta mañana para saber el resto de este episodio! yo la verdad no conozco a mi suegra todavía así q no te puedo ayudar mucho cn eso aunque de la mamá de mi ex sí tengo un par de historias pero nada como lo q acabo de leer!

Maiskell dijo...

Suegras: definición exacta de la palabra "Metiches"
Tuve una que luego que su "hijo" le dijo que yo cocinaba rico, me soltó la perla de: Y tú sabes hacer café? El "Y" del comienzo de la frase, fue en tono de "Si Bemol" remarcado!

Espero la 5ta paila! Y si ese musiú aguanta, salgo con el hermano si tiene!
Besos

Pato dijo...

Es cierto que uno se casa con la familia y resulta ser una verdadera pesadilla, sobre todo cuando apenas puedes controlar a la tuya.
Anecdota: La mañana después de mi noche de bodas, a las 8am mi suegra nos tocó la puerta en la hab del hotel para que la llevaramos al terminal. 8am! (Lo peor, la llevamos)

Horror
Al final me la llevo bien con ella, pero como a todas, saca la piedrita aveces.

Yeah Yeah Gina! dijo...

Oh Ardi!!
La historia de mi suegra...
Hace unos días la conocí.
Y desde que intercambiamos palabras, se la pasa hablando de la ex de mi novio.
Desde que era un amor.. hasta que ellas preparaban juntas la comida para el retoño (O sea el novio-hijo/ mi novio).
:3
Qué más puedo decir... Suerte !

Ardi vs Madness

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Estoy absolutamente convencida que estoy loca y la locura es mi más gran encanto. Soy filósofa, pero este blog ni se asoma a mis niveles de profunidad, aunque sí un toque de intensidad.