viernes 29 de enero de 2010

Un pasapalo

Esta semana he recibido cinco regaños de parte de amigos diferentes sobre mi abandono al blog. Tengo mil razones por las cuales no he escrito, pero la esencial es que no tengo sangre para darles. Mi panadería de pesimismo, sarcasmo y acidez anda como de vacaciones. Admito que extraño escribir para el blog y pensar ardi no publiques eso que te vas a meter en un peo, pero cuando llego a la computadora lo que quiero es cantar “Shiny Happy People” de R.E.M., bailar como Björk en su video “It’s oh so quiet” y abrazar los niños en la calle como si fuesen peluches rosados en un mundo de nubes felices. Estoy feliz y mi felicidad no entretiene sino a mi mamá.


Como no tengo mi sangre para darles, María Emilia : je suis desolée.


Era el cumpleaños de Candy, empezó con unos rones en mi casa y termino con tragos peligrosos en un local latino. Yo no recuerdo mucho, pero esto es lo que sí:


Después de cantarle cumpleaños a Candy en mi casa, fuimos para un bar muy piedreril, de esos que los tragos no cuestan casi nada pero terminas robado, violado e inconsciente. Con el primer tequila, el grupo de gente brindó normal, trago en la mano izquierda, miradas a los ojos para evitar 7 años de mal sexo y la frase clásica mexicana “pa’rriba, pa’bajo, pal centro, pa’dentro”. Para el segundo shot: “!VIVA VENEZUELA!”, tercer shot “¡VIVA COLOMBIA!”, cuarto shot “¡VIVA MÉXICO!”, quinto shot “¡VIVA ECUADOR!” y finalmente, para no dejar a la española afuera alguien dijo “¡VIVA ESPAÑA!”. En ese momento, la española de mierda ha bajado el vaso y dice con su acento catalán de mierda “Yo vengo de Cataluña”. Mira maldita pajúa, la verdad del asunto es que yo me cago en España, odio ese país de mierda tanto como odio a los niños, la única razón por la cual a alguien se le ocurrió brindar por tu adefesio de nación es para no hacerte sentir mal, pero ahora que tú nos has insultado a todos en la cara vamos a salir todas las latinas a darte una patada por cada gramo de oro que sacaron tus ancestros catalanes de nuestro país puta maldita. Quería matar a la desgraciada, “ay jeva, si tú quieres consejos de cómo librarte de la corona española, podrías tomar notas de nosotras. ¡MAMALA!” Quince minutos después la catalana de mierda se fue.


Comos se acostumbra en Lyon, a las 3 de la mañana prendieron las luces del local donde estábamos y mandaron a todo el mundo para su casa. Aquí las discotecas no se quedan toda la noche al menos que sean de esas donde el vodka te cuesta €15. Casi todos salimos para evitar la golpiza de los seguridad pero Candy y Dada creyeron que si le jalaban suficientes bolas al bar-tender las dejarían quedarse tomando hasta el amanecer. María Emilia estaba esperándolas afuera, tenía las piernas cruzadas y no paraba de decir “me estoy haciendo pipí, me estoy haciendo pipí”. Yo, siempre sensible a los problemas de los demás, le aconsejo que haga pipí detrás de un carro y me voy. Cuando regreso cinco minutos después, un amigo me dice “maariiiccaaaaa.. María Emilia se hizo pipí, vámonos”. ¡¿QUÉ?! Cuando veo a ver, María Emilia tenía los pantalones mojados y yo no podía parar de reírme del shock y porque soy una hija de puta.


Salgo corriendo y cuando veo a Candy, apenas pudiendo respirar, tratando de controlar las carcajadas le digo “maricaaa… María Emilia se hizo pipí…” - “No pana, no me jodas, ¿tú me estás hablando en serio?” Apenas Candy me vio besar mis dedos y decir “te lo juro por este puñao’e’cruces” supo que yo decía la verdad.


Hoy en día, cuando cualquiera de nosotros tiene ganas de ir al baño decimos “Tengo que hacer el María Emilia”. Cuando pasamos debajo de un puente que huele a pipí decimos “Por aquí estuvo María Emilia”. Con lo que sea que esté relacionado con ir al baño, decimos “algo algo algo, María Emilia".


Por los momentos, esto es todo lo que les tengo, un mero pasapalo. Quiero que sepan que pronto empiezo clases con Cookie y todos los profesores hijos de puta que contiene la patrie, en menos de una semana habrá más sangre para este blog, hasta entonces: cuidense de María Emilia.



lunes 4 de enero de 2010

VOTE FOR ARDI!


El 26 de diciembre estaba en Maiquetía saliendo con mi familia para un Resort en Punta Cana. Justo lo que necesitaba, dormir, comer y quitarme esta palidez europea invernal. Cuando llegamos al Resort, mis ojos se aguaron en alegría al ver que el espacio era enorme, como para no tener que compartir nada con nadie, justo lo que necesitaba, un territorio sin franceses ni venezolanos, amén.


Estaba acostada en la playa entre despierta y somnolienta. Cada cierto tiempo abría mis ojos para tomar un poquito de piña colada y escuchar las olas del mar, aquel silencio pulcro que no se consiguen en las playas venezolanas. El sol me iluminaba la cara de manera perfecta y yo era una con el mundo. De repente, escucho una horda de niños que se acerca, odio a los niños. Los pasitos se hacen más rápido y escucho en acento Venezolano “JOSÉ IGNACIO, NO TE ADELANTES!!”. Coño de la madre, son venezolanos, Bloquéalos de tu mente ardi, bloquéalos. Cerré los ojos como tratando de hacerlos desaparecer de mi mente, “María Gabriela, ven para ponerte el protector. Cesar Andrés, no le pegues a tu prima, Ana Isabela no te llenes de arena.” Tres voces diferentes, tres madres diferentes todas gritando tratando de controlar a su ganado demoníaco. Ya cerrar los ojos no servía de nada, cuando los abro ¡¡SEIS!! niños y tres padres tratando de ubicar los respectivos coches conjunto con las tres madres. No me tomó ni dos segundos darme cuenta de lo que estaba pasando, tres familias jóvenes venezolanas estaban de viaje FUCK MY LIFE! Me amargo, de todos las cabañas que hay en la playa, el combo infernal se tiene que instalar en la que está justo delante de la mía. Cierro los ojos y cuento hasta 100 para calmarme. Cuando iba por 28 algo me bloquea la luz, uno de los papas coloca un coche de mierda justo frente a mí, “¿no les molesta si pongo el coche aquí? De bolas que me molesta ímbecil, quita esa mierda de aquí, MALDIGO TU FAMILIA. No le digo nada por supuesto, no podía. Simplemente lo miraba a los ojos con odio. Pupú le dice “con tal que no llore…”. Coño Pupú, la estás cagando, no le hables, pero el hombre responde “no vale, ella es tranquilita”. Como se nota que este pana no tiene la menor idea sobre los bebés, ellos siempre se despiertan en llanto y con todo el ruido que estaban haciendo los otros niño ella se despertaría en menos de 10 minutos. Le doy la mirada del poder a Pupú y después lo miro a él con “ni se te ocurra, NI SE TE OCURRA!”. Hijo de puta había colocado esa carroza infantil de tal manera que me bloqueaba no sólo el sol, sino también mi vista tropical. En medio de la tensión, escucho a alguien gritar a todo pulmón, “ESTO ES LO MÁS BELLO QUE HA PARÍO ESTA TIERRA CARÁ…” a 5 metro de nosotros, todos nos volteamos a ver y estaba el Papá Sabrosón del Combo con los brazos extendidos en felicidad recibiendo a una de las mesoneras con sus tragos. El típico venezolano que le gusta montar el show por todas partes, becerro! Después de recoger las respectivas cuba libres se acercó a su amigo Papá Coche, le entregó un vaso y viendo la situación en la que nos encontrábamos, Papá Sabrosón dice en tono de galán latino, “¿No quieren que les regalemos una bebé?” Mira mamahuevo, ¿yo tengo pinta de culito? Mírame bien hijo de puta, tengo lentes de pasta en la playa, mi traje de baño es entero y negro, estoy pálida porque nunca voy a Cuyagua y además es expresamente obvio que odio al mundo. Anda a que te den por el maldito culo y déjanos en paz. El silencio fue abrumador para ellos, ni siquiera Pupú que tiene pinta de culito respondió al comentario tan mamahuevo. Ellos sintieron el odio, vieron la psicopatía en mi mirada y estacionaron su coche de mierda al lado de los otros.


¿Por qué? ¿Por qué tienen que existir este tipo de seres humanos sobre la faz de la tierra? Es lo que yo siempre digo, cada país tiene gente buena y gente mala. Yo amo al venezolano bueno, pero al venezolano malo, al que excede todos los clichés de la cultura criolla, lo odio con todo. A la huevona que no puede pasar 4 días en París sin extrañar una arepa con diablito, al venezolano que siempre le gusta llamar la atención. Ayer con Sosy hicimos una lista de todas las extra-venezolanadas que odiamos.


Escuchen todos mi conversación: Nunca falta, estás en un centro comercial, en la cola para hacer algo o donde sea que hay mucha gente y escuchas un mamahuevo que dice a todo pulmón “Camacho, ponme al tanto de la situación…. ¿Cuánto quieren que le paguemos?... 90 trillones de BsF, eso no es nada, eso es una ganga… Dile a Ortega que cierra la negociación… Esta noche en el Alazán para unos Whiskies Camacho, tremendo negocio.” Mira pajúo, deja de llamar la atención, nadie quiere escuchar tu conversación de mentira, todos sabemos que eres una pelabola.


Yo soy más arrecho que tú: Nunca falta el Venezolano que quiere demostrar por todos los medios que él es el más arrecho, que nadie lo supera en nada, el rey de la cloaca. Tiene senda camioneta con rines enormes, calcomanías Nike y del Pato Donald meándose en el parabrisa trasero. Tiene los vidrios abajo y la planta de sonido más grande de la República que explotan con música llanera que cubre toda la Avenida Principal, camisa de los Cardenales de Lara y 5 cadenas de oro que combinan con el reloj de oro que saca sin miedo por la ventana porque tiene un revolver entre las bolas para defenderse de los maladros con su testosterona llanera. Este Venezolano cuando viaja se disfraza de puras marcas, la camisa Ralph Laurent con el caballo más grande, los jeans SEAN JOHN Gansta, una cachuca de Ed Hardy y un reloj de oro que esté de moda. ¿¿Por qué señor no mueren??


Mis tetas son más grandes que las tuyas: Señores, yo no critico la mamoplastia, fuck it, yo me operé a los 19 y les puse nombres a mis implantes: Pamela y Anderson, las amo, pero no las sobre exhibo. La gran mayoría de la gente ni se entera que soy operada (hasta que vengo de estúpida a publicarlo en el blog), pero luego hay otro grupo de mujeres que quieren que todo el mundo lo sepa. Primero, se ponen 3kg de silicona en cada teta y luego compran sus camisas en fucking Baby Gap. Cuando las ves caminando, sientes que en cualquier momento se las va a salir uno de sus implantes de la presión. Estas mujeres siempre se visten iguales, tops de licra con sendo escote, blue jeans apretados y sandalias de tacón, todo combinado con los accesorios de última moda, las uñas al estilo francés recién hechas y una capa de maquillaje que podría pintar un edificio. PUT THE RACK IN THE SACK BITCH!


Sepan todos que soy más cool que tú: El 31 de enero ni siquiera salí de mi casa, me quedé en pijamas y supe que el año había entrado cuando un cohetón me despertó. Me sabe a mierda el año nuevo. El 1 de enero, a las 8 de la mañana estaba bajando a hacer ejercicio, y cuando salgo por la puerta del edificio, un vecino adolescente me dice “broder, me puedes abrir la puerta por fa, es que dejé mis llaves panita.” Lo he visto millones de veces, pero no sé en qué momento el carajito se convirtió en esto. Ni lo saludo, sólo lo miro a los ojos para que sepa que me está incomodando y mientras le abría la puerta me dice “panita, qué cómico pana, yo entrando y tú saliendo”. ¡POBRE PERDEDOR! Agarro y con toda el sarcasmo acumulado le hago una seña surfear y le digo “BRODER QUÉ COOL ERES, WOOOO, CUYAGUA!”. Ofendido se va por la puerta. Carajito de mierda, primero, saliste en blue jeans y cachucha a rumbear, eso sólo quiere decir que fuiste al antro más feo o del Centro de Caracas o del Paraíso. Segundo, ANDA A CAGAR! Maldita gente que se cree mejor que tú porque rumbean…


Estoy segura que si muriesen todos estos venezolano, quedaría sólo un 45% de la población y sería la solución a todas nuestras crisis. Más luz para los que quedamos, más dólares, menos tráfico, el paraíso terrenal. Me lanzo para presidente en las próximas elecciones, total, no hay que ser gran vaina, si hasta el Conde del Guacharo lo hizo. CAMPAÑA PRESIDENCIAL 2013: Muerte al Venezolano Mamahuevo.


VOTE FOR ARDI!

jueves 31 de diciembre de 2009

Viva la Piedra 2009

En orden cronológico, con preferencias implícitas y sin ánimos de ofender, aquí les traigo mi lista de los mejores momentos del 2009:
Viva la Piedra 2009”


NYC Rauscher Style: Estábamos caminando por Soho, Mamidito riéndose cada vez que yo decía “mamito” y Maraca fumándose su cigarro a -4C de temperatura cuando de repente: “Maraca, pilla ese jevo, se parece a Sean Penn”, el sujeto nos mira, nos sonríe y Maraca me grita “MARICA, ESE ERE SEAN PENN”. Voicenote para Silly ya.


Playa Araya Ya: Pensando en retrospectiva, lo mejor de Araya fue que una morena le sacó 4 puntos y que Orquídea le espichó tres cauchos.


Lyon! Lyon! Lyon!: Aún cuando no he terminado de adaptarme a los franceses, ni a los particulares olores de la ciudad, amo Francia y Lyon con locura. Tampoco estoy muy fascinada con los 4 kilos que engordé en la capital gastronómica de la République, pero qué carajo. Lo mejor del año ha sido Lyon! Lyon! Lyon!


Ardi vs Madness: Cuando empecé esta locura, nunca me hubiese imaginado que me lo iba a tripear tanto. Gracias a todos los que me leen, y sobre todo a los que comentan… excepto al cabrón que me dijo que era una gorda malcriada que le faltaba ... Es más, hasta gracias a los huevones que hicieron misas en mi nombre, me mandaron al psicólogo y me acusaron de no sé qué, ustedes son el picante del madness.


Friendly Fires Paris / Silly y Rob: “One day, we’re gonna live, in Paris”, aunque Robby ya viva en Paris y Silly se vaya al medio oriente…


L’élite français: Aún cuando me costó despedirme de mi élite venezolana, debo admitir tengo demasiada suerte de tener mon élite français: Chipre y las pequeñas frases griegas que sigo usando, Ariel y las conversaciones infinitas, mi gemela del futuro Sofirix, Major Mariano y su análisis exhaustivo del acento criollo, María y sus conjugaciones de Fuck, Dada y las mejores peas de la vida, Dilú: el recuentro juevenil, team Colombia y el “sólo un tequila” ::: Je vous aime …


Miranda: Después de haber pasado 3 años sin tocar guitarra, una guitarra acústica, hoy en día conocida como Miranda, me encontró en una tienda de cosas usadas en Lyon y me devolvió la musa musical. Merci Bien.


Hello Vodka, Bonjour Monsieur Vin Rouge: En el 2007 estuve obligada a parar de tomar licor, para el 2008 se me había olvidado lo que era una pea y a principios del 2009 Lyon me puso una copa de Côte de Rhone en frente y luego vino la diversión. ¡Se acabó la sobriedad obligada! Chin Chin


Alguien: Aún cuando hoy por hoy Alguien dejó de ser Alguien, los post inspirados en él le dieron un toque a lo Nora Roberts al blog, con un Twist de “10 Things I hate about you”. Aún cuando ya el drama se acabó, fue un cuento genial. Touché!


Bat for Lashes: Primero que nada, debo darle las gracias a la francesa anoréxica que se desmayó en Lyon y me cedió su puesto de primera en la tarima: Merci Beaucoup Salope. En mi cuarto tengo un altarcito con el repertorio del concierto de Bat for Lashes y su autógrafo.


Silly for Xili forever and ever: Aún no me decido cuál de todos los viajes que hice con Silly fue el mejor: ¿Ginebra? ¿Paris? ¿Marrakech? ¿Essaouira? ¿Lyon? ¿Madrid? El ingrediente especial para todos mis viajes es: ¡Silly!


Miami: Ya lo saben, es mi segunda casa, mi happy place en el mundo: Miami. Pero lo mejor de la colonia latina en Gringolandia este año fue pasear con Orquídea, los tres segundos que vi a B. y posts como Weinerman y la venganza de Weinerman.


Lollapalooza 2009: Aún no me decido cuál de todos los conciertos tripée más, pero lo que sí les puedo decir es que la Maraca le dio a Chicago un sabor latino, criollo y sabroso. Viva la changa 2009.


Bloggers Unite: Entre otras cosas, nunca me esperé que el blog me pusiera en contacto con tanta gente tan de pinga (pardon my french). Admito públicamente: he tenido las intenciones de hacer el Blog Party goes Wild Caracas 2009, pero francamente soy una perdedora cuando de organizar eventos se trata. Eventualmente se me ocurrirá algo: McDonalds del Sambil al mediodía el Día de los Niños. ¡Bloggers Unite!


Los Perdedores: Pronto viene un post llamado “huevo perdedor = huevo ganador”. Este año me he encontrado con varios seres humanos que me han dado mucho de qué reírme, ¿qué sería de este año sin los perdedores?


Bien Bello pues Paris: Tal como lo escribí antes, Paris con mi primo fue lo Máximo. Nada mejor que ser criollo en Familia. Attention!


Colorín Colorado, el 2009 se ha acabado… Nos vemos el año que viene.

Qué Vaina con Caracas


Cuando aterricé en Caracas en verano, salí del avión con calma, caminé lento por el pasillo del aeropuerto y cuando llegué a la cola de migración había tanta gente que pasé dos horas parada como una pendeja antes de salir a buscar mis maletas. Esta vez, decidí que no me iba a dejar joder. Apenas aterrizó el avión me preparé psicológicamente a correr hacia migración y evitar el bululú, pensaba ¡¡¡agarra tus vainas rápido y sal corriendo!! Por lo visto yo no era la única pensando en la carrera porque apenas el avión se había detenido en la puerta de desembarque, ya todos los venezolanos nos estábamos peleando por salir primeros por la puerta.


La apertura de la puerta del avión anunció la partida. Yo salí corriendo como nunca, no miraba hacia atrás, podía sentir los pasos de los otros corriendo igual que yo y no podía arriesgar la más mínima distracción. Al llegar a la escaleras mecánicas, agarré mi maleta de mano de 12kg sobrecargada, luché con ella y subí corriendo mientras escuchaba el temblor de aquellos que hacían lo mismo detrás de mí. “JOSEFINA CORRE!! CORRE!!” … “NO PUEDO MANUEL, TENGO QUE ESPERAR EL COCHE DE CHANCHITO” escuchaba a mis espaldas. Las rueditas de mi equipaje de mano nunca habían rodado tan rápido, y cuando llegué a la sala dije con terror “¡COÑO, CAMBIARON ESTA VAINA!”. En efecto, ya las colas no se hacen como antes sino que la sala está separada en tres espacios, cada uno dividido con cintas en forma laberinto, tres culebras . PIENSA RÁPIDO ARDI, PIENSA RÁPIDO. Escuchaba los otros que llegaban en carrera también. Reaccioné. Acosté la maleta en el piso, la empujé hacia el primer puesto del laberinto de espera y gateé tras ella para ser primera. Llegué de primera a migración: ¡JA! ¡¡¡MAMENMELA CABRONES!!! Al mirar hacia atrás, otros hacían lo mismo, lanzar la maleta hacia el primer puesto.


El día siguiente, gracias al cambio de horario me desperté a las 6 de la mañana. Mi mamá me había prometido un desayuno criollo y salimos juntas al mercado a comprar los últimos ingredientes: tequeños, queso blanco, natilla y caña. Por supuesto que a las 8 de la mañana no había casi gente en el mercado. Llegamos a la charcutería y aún cuando no había nadie, Wilmer el charcutero nos dijo que teníamos que agarrar número. “Pero si no hay nadie” repliqué incrédula de la exigencia del charcutero, “Es el procedimiento señorita” me explicó Won Wilmer. Apenas mi mamá sacó el ticket que decía 501, Wilmer sonó el timbre y llamó “¡501!”. Mi mamá y yo las únicas ahí dijimos “aquí” siguiéndole el juego al charcutero con ladilla. El empezó a buscar entre el vacío quién podía ser el primero, nos encontró tras nuestra levantada de mano. “Un kilo de queso blanco rallado” y ahí Wilmer sin ganas, se dispuso a meter los trozos de queso en el rallador. De repente escucho tres golpes contra el piso y un “¡coño de la madre!”. Cuando me volteo veo tres paquetes de Harina Pan en el piso y el muchacho que trabajaba en el mercado empezaba a recoger las piezas últimas de su pirámide perfecta del piso con arrechera. No, no estaba ni en Mercal, ni PDVal, ni Barrioral, pero casi.


“Búscate tres canillas” me pide mi mamá, y yo diligente me dirijo hacia la panadería del piso de abajo para la última compra. Cuando llego, habían cuatro mujeres para atender, todas reclinadas contra el mostrador revisándose las uñas, mirando al techo, chismeando, haciendo un carajo. Ninguna me prestó atención, “Buenas, Buenas” dije para hacerme ver. Tres de ellas me miraron de reojo y luego miraron a la que estaba mirando al techo como indicándole que era su turno. Molesta que alguien la interrumpiese de su estudio analítico del techo, la muchacha se acercó sin ganas y me dijo con desdén: “Dígame señorita”. Justo un segundo después, una de las que quedó atrás, la que se revisaba las uñas, sin mirar hacia arriba eructó tan duro que automáticamente la que me atendía se dio media vuelta y le gritó: “Coño Maigualida, no ves que hay una clienta no joda…” ¡Viva Venezuela! No bastó el eructo, sino que de ñapita me regalaron las groserías en presencia de la clienta. Aún cuando este cuento le pareció inaceptable a mi mamá, yo no pude evitar reírme de la situación. “Tres Canillas por favor” terminé. “No mamita, no hay pan. Las canillas salen en una hora.” Esta es Venezuela, el país donde no hay pan en la panadería y donde no hay dólares en un país petrolero. CDLM.


El 23 salí a Suka con mi hermana, mi prima y unos amigos robados. Aunque no parezca como mucho, cuando pasas un año sin salir a rumbear en Venezuela, te pega como una cachetada playera cuando lo haces. Todo el mundo conoce a todo el mundo, si el mundo es chiquito, Caracas es un átomo. El DJ decidió que no iba a poner ni salsa ni merengue, tratando de destacarse ante los otros decidió poner los “últimos éxitos europeos y americanos” durante toda la noche. La mezcla era entre música electrónica pasada y éxitos Indie de los últimos 2 años, Amigo, basta de MGMT, ¡POR FAVOR! Escuche Justice, Birdy Nam Nam, Yuksek, Crystal Castles, lo que sea, pero ya es hora de dejar a Daft Punk en el 2005 conjunto con su último disco. En fin, para ser Venezuela la música no estaba tan mala, pero no entendía porque la gente decía “marico, qué buena la música”. S’il te plait Mother Fucker, ta gueule. Un mojito, dos mojitos, tres mojitos, ¿por qué tengo dolor de cabeza? ¿Cómo llegué al ratón sin pasar por la pea? Mamito, esos tragos lo que estaban eran pinchaos…” me dijo alguien y enseguida entendí, en Venezuela, los tragos se pinchan. Lo mejor de la noche fue la arepera a las 4:30 de la mañana, una reina pepiada y una ración de huevos de cordorniz… Bueno, capaz no tan criolla, criollita.


domingo 29 de noviembre de 2009

El Coño de __ Madre



Yo soy absolutamente torpe, no sé si es la obesidad infantil que no me deja moverme con agilidad, o si es el hecho que vivo en ardi-landia y muy raras veces me doy cuenta de lo que está pasando a mi alrededor, pero es fijo que yo la cague. Cada vez que cometo una de mis torpezas digo una de dos expresiones, “coño” o “coño de la madre”, depende de la gravedad de la situación. Cuando me ensucio la ropa con algo, cosa que ya no es tan grave, digo un simple “coño”, cuando se me cae algo al piso, coño, pero cuando la torpeza es grave, cuando un coño no basta para desahogarse, hay que hacer recurso del coño de la madre.


Más de una vez me han preguntado, “¿qué significa coño de la madre?” y me detengo a explicarles con cuidado y precisión el arte de esta frase tan perfecta, tan única, tan esencial y que además parece pertenecer exclusivamente a los venezolanos. No es tan fácil como parece, hay que saber muy bien manejar los poderes de esta expresión y entender que es un trío de posibilidades. Empecemos con nuestro curso.


El coño de LA Madre


Primero tengo que confesarles algo. Desde que salió la película Twilight no hice sino decir “estoy harta de la gente hablando de esa mierda”. Aún cuando no la había visto, subjetivamente declaré “es una mierda para adolescentes” y tomé a todos los fanáticos de la película por ímbeciles. Después de toda la paja que hablé, hace un mes decidí juzgar por mí misma qué carajo era lo que tenía la peliculita de mierda. El Coño de la Madre, la película de mierda me gustó (fascinó).


Cuando no tienes las bolas para asumir que tienes culpa en algo: el coño de la madre.


Me terminé comprando el libro. Hace unos días estaba sentada en el metro leyendo lo mismo que las otras 15 mujeres del vagón, sumergida en “que manera tan mala de escribir, pero no puedo parar de leer”, no escuchaba los anuncios del metro que iban indicando las paradas… “Saxe Gambetta…. Guillotière… Bellecour… Vieux Lyon…”, yo sólo escuchaba mi Adriana lectora narrando en mi cabeza lo que estaba pasando en Forks. Cuando por fin escuché “Gorge de Loup”, salí de mi trance y dije “el coñísimo de la madre”. No sólo me había pasado 3 estaciones, sino que además estaba botada para la mierda. Llegué tarde a clases, me aguanté la mala cara de Cookie y dije “el coño de la madre”.


Cuando quieres echarle la culpa al mundo por las cosas que te pasan, cuando lo que te provoca es agarrar a Dios por las bolas y decirle “deja de meterte conmigo”, cuando necesitas desahogarte: el coño de la madre.


El coño de TU madre:


El viernes me paré a las 8 de la mañana y durante todo el camino a la Alliance Française estaba rezando. Tal como Baby Rasta de The Noise repetía en una de sus odas al reggaeton “que tenga la muerte, que tenga la muerte, que tenga la muerte, que tenga la muerte…” yo repetía, “dame el nivel, dame el nivel, dame el nivel” como mantra. Iba a presentar el TCF, Test Connaisance du Français, un examen de 5 horas donde muestras tu nivel en el idioma, para entrar a la maestría yo necesito como mínimo C1, MÍNIMO, eso quiere decir un nivel avanzado del idioma, 5 sobre 6. Fuck My Life. Luego de repetir mi plegaria 100 veces, pasé el switch al francés. Dejé de pensar en español, boté al inglés a la basura, y empecé a leer en francés, hablarme en voz alta en francés, todo.


Cuando entré al salón para la prueba, la mierda estaba llena de chinos. Estoy harta de los chinos, de verdad, no aguanto más ese idioma de mierda, no aguanto más ese acento de mierda, ni siquiera ese olor a arroz y huevo, J’EN AI MARRE[i]. Busco mi puesto designado, estoy de primera. Atrás tengo una china atorrante, la hija de puta no paraba de hablarse en chino con la mamahueva que tenía atrás. Los chinos no saben ser discretos, ellos cuando hablan, lo hacen a todo gañote. No les importa el volumen, no les importa el lugar, una vez presencié como un cura francés los mandaba a sacar de una misa porque hablaban, tomaban fotos y gritaban sin respetar la sacristía, ellos se quedaron hasta que la seguridad los sacó. Yo estaba nerviosa y necesitaba estar en mi zona française para lograr el C1 y la hija de puta seguía, y seguía: risitas, gritos, chino, chino, chino, chino. Exploté: “EL COÑO DE TU MADRE CHINA DE MIERDA, CÁLLATE LA JETA O TE REVIENTO A COÑAZOS HIJA DE PUTA”. Eso lo dije en voz alta, sin gritar, y luego me volteé y le pedí polis-mente que se callara la jeta.


Cuando sabes exactamente a quién echarle la culpa, cuando sabes precisamente quién es el responsable de tus desgracias: el coño de tu madre.


El coño de SU madre:


El viernes Dada me llama y me dice “Bob Sinclar esta noche”. En Francia me he convertido en una changera[ii], desde David Guetta, pasando por las recopilaciones de Ministry of Sound, hasta tener todos los últimos hits de changa francesa en mi ipod. En seguida compré mi entrada, Bob Sinclar más vodka equivale a una noche del carajo.


Llegamos temprano, empezamos a tomar. Cuando sólo faltaba media hora para que empezara el Bob a mezclar, ya yo estaba muy feliz, todo el local andaba eufórico, increíble el ambiente. Estabamos caminando hacia la tarima cuando de repente Dada se para bruscamente, se voltea y me dice “Marica! Ahí esta el guaro, date la vuelta, devuélvete”. Desde que escribí el post, aún cuando me disculpé, el guaro más nunca me habló y según me cuenta Dada, él no puede ni escuchar mi nombre sin automáticamente reaccionar. “Ay por Dios Dada, camina mija.” El guaro estaba de espalda, fueron los otros venezolanos que me reconocieron primero con sonrisas y saludos cordiales. Saludé a todos y cuando llegó el momento, él también me saludó. Seguí mi camino.


En Francia, los baños son unisex, mujeres y hombres comparten los lavamanos y lo único que está separado son las cabinas. Una hora después del saludo incómodo, me encuentro de frente con el guaro en el baño. Más prendida de lo normal, mareada por los bajos y más arrogante a causa del vodka, me acerco y le digo “algún día me vas a tener que hablar”, él me miró de arriba abajo con lástima y concluyó “Algún día Adrianita, algún día” y me dejó hablando sola. ¡¡EL COÑO DE SU MADRE!!


Cuando no puedes decirle al culpable de tu arrechera en su cara “el coño de tu madre” porque te dejaron hablando sola. Cuando el responsable de tu rabieta está lejos pero igual sientes la necesidad de mentar la madre, “El coño de su madre.



[i] J’en ai marre = Estoy harta.

[ii] Changa: Música electrónica-dance. Changera: Que escucha mucha música electrónica-dance.

viernes 27 de noviembre de 2009

A falta de pan, Cookie


Cookie, previamente conocida como “Madame Hannigan” en Mesdames et Mesieurs de la Patrie, tiene el cuello repleto de lunares asquerosos, dos de ellos tan grandes como una cucaracha de barrio. La mayoría de las veces ella se pone un pañuelo para cubrirse, pero cuando hace calor y se lo quita, uno no puede evitar pensar “a ésta no se la han cogido hace siglos”. Un día mientras ella daba su clase sola, yo no podía dejar de verle el cuello, estuve largo rato con la mirada fija en ella y cuando por fin logré medio reaccionar de mi trance me incliné hacia María y le dije “her neck looks like a Chocolate SHIT Cookie”, llegué incluso a apuntar hacia la profesora como los niños apuntan a los mongólicos parapléjicos en la calle. María se tomó su tiempo en terminar de rellenar con un 5 su Sudoku habitual, subió la mirada un segundo, “we’ll call her Cookie then” respondió y siguió casualmente con su juego. A partir de ese día, se quedó Cookie.



Cookie es físicamente dolorosa de ver, ella es más fea que una india peruana drogadicta dedicada Rock &Vallenato (entiéndase la Tigresa del Oriente). Cookie tiene el pelo rojo, grueso, crespo y una pollina tan corta que la hace ver más frentona de lo que ya es. Alta, pálida y mal vestida, el único mal pensamiento que provoca es de patearle la cara para ver si mejora. En lo personal, creo que Cookie sufre de algún trastorno de personalidad que aún no ha sido diagnosticado por los psicólogos. Ella siempre anda en su mundo, cuando da la clase nadie le presta atención, pero a ella no le parece molestar. Si los alumnos no hacen preguntas, ella misma las hace “sé que se estarán preguntando si el subjuntivo se puede usar sin el que”, pero en vez de responderse a ella misma con una solución directa, ella misma se empieza a rebatir, debate con sus amigos imaginarios y luego de diez minutos de balbuceos incomprensibles concluye. A veces, aún si quisieras dedicarle algo de tu tiempo, no la entenderías… ella habla en idiomas.



Cookie además tiene un tick desagradable, cuando habla tiende a aspirar fuertemente la saliva que se acumula en su boca y produce un sonido asqueroso. Uno juraría que Cookie es una pajúa, que podrías lanzarle un libro a la cabeza mientras habla y ella simplemente continuaría en su mundo imaginario sin tomar en cuenta el dolor del dicció-lepe, pero no, hay ciertas cosas que la transforman, que la convierten en una psicópata. Por ejemplo, si dices la palabra “Nivel”, ella se transforma en Hulkie, te humilla frente a todo el salón y no te deja hablar. Si haces una exposición sin primero presentar el plan, ella pasará los próximos 20 minutos gritando “UTILICEN LOS OUTILS QUE LES HE DADO, SINO NO VENGAN”. No importa que hagas dibujos de ella en forma de galleta, ni que juegues Sudoku o escuches música, ni que te quedes dormido, pero que no se te ocurra empezar tu discurso sin “A continuación les presento…”



Últimamente, en todos los exámenes de Cookie he sacado notas muy bajas. Capaz ella no aprecia cuando digo “maldita mal cogida” cuando entro al salón, o puede que ella haya visto uno de mis dibujos donde la disfrazo como un perro caliente, pero el punto es que desde nuestro incidente, no logro sacar más de 13.5. Viendo como los jala-bolas de Mex y María sacan 19 sólo por decirle a Cookie que sus zapatos converses lucen muy bien con su taller de falda gris y rosado, entiendo que la única manera de ganarme la nota que quiero es jalándole bolas a Galletita. Lo primero que tengo que hacer es dejar de tenerle tanta arrechera, para eso tengo que perdonarla, y para perdonarla, tengo que entenderla.


La imaginación vuela… ¿Por qué Cookie es así?


Cuando Cookie nació larga, esquelética y pálida, en vez de llorar como hacen todos los recién nacidos, la bebé chupaba la saliva que se le acumulaba en la boca y repetía el sonido de manera tan frecuente y de forma tan desagradable que la madre, espantada, la dejó caer sobre su cabeza. A partir de ese momento, Cookie sería Cucú.


Cookie era tan fea que una vez la confundieron por una piñata en un cumpleaños. Era la fiesta de su primo, el motivo era los alienígenas. Uno de los invitados decidió suplantar la piñata por la niña pelirroja a manera de broma, todo el mundo reventó en risas al verla guindada del poste, incluso los padres. Cuando el cumpleañero, con los ojos vendados y listo para reventar los caramelos de la piñata le dio un palazo a Cookie, la gente paró de reír. La humillación le produjo tanta rabia a Cookie que a partir de ese momento, empezó a transformarse en Hulkie cada vez que veía un poste para guindar las piñatas.


En bachillerato, Cookie decidió participar en el musical ANNIE, la profesora creyó que la cabellera roja de la niña le otorgaba directamente el lugar, pero el día que se presentó la obra, la gente le lanzó tomates, la gritaron “¡BAJATE DE LA TÁRIMA ANORMAL!” y en respuesta, ella se hizo una promesa de confiar solamente en sus amigos imaginarios. Dejó de hablar con las otras personas, pero nunca dejó parlotear, incluso hoy camina por los pasillos hablando sola, en las fiestas baila sola e incluso llegó a quedar embarazada sola. Una vez intentó declararle su amor al enano del cual se enamoró, pero éste le dijo “tú no estás a mi nivel”, una ironía considerando que Cookie era mucho más alta que el otro anormal. A partir de ese momento cada vez que escucha “nivel” se vuelve Hulkie.


¿Cómo no perdonarla? ¿Cómo no dejarle pasar a Cookie la mamahuevada con la cual me salió hace como mes y medio? Ahora que pienso las palabras de mi compatriota, la verdad es que hay que tenerle lástima a la loca. Supongo que le pediré consejos a Méx y a María sobre cómo sacar 20 en sus exámenes sin ningún tipo de esfuerzo.


Colorín Colorado, perdóname lo atrasado.


martes 17 de noviembre de 2009

Sangre en los Alpes = Pan para el blog


El viernes me llama el amigo de una amiga de México, un costeño que conocí hace unas semanas y me invita a una aventura: 8 amigos, 2 carros y 1 paseo por los Alpes Franceses. “Oye, de verdad que me encantaría pero no tengo botas para la nieve” traté de excusarme, pero… Si tan solo hubiese dicho algo más fuerte, si hubiese dejado a un lado la politesse, si tan sólo le hubiese dicho lo mismo que le dije al de la semana pasada “es que regreso a Venezuela porque me repatrían” nada de esto hubiera pasado. . .


Me anoté al viaje porque pensé que sería el mejor lugar para reflexionar sobre el dilema de ardi vs madness. Me imaginaba tomando tazas de chocolate caliente en el pico de Mont Blanc, anotando ideas en mi moleskine viajero mientras esperaba mi tercer fondue fromage, nunca me imaginé que mi viaje sería como una película de Chevy Chase.


Día 1

Apenas me monté en el carro con dos españoles y el costeño, me quedé dormida. Me daba ladilla socializar, yo sólo me había anotado al viaje por los chocolates calientes, el fondue y la carne a la piedra en Chamonix. La primera vez que el costeño me despertó fue para decirme “llegamos a Annecy”, un pueblo hermoso en la región de Haute-Savoie. Tomé fotos, caminé a mi propio ritmo, hablé poco y procuré adaptarme un poquito al grupo. Lo primero que me sorprendió fue que nadie estaba mencionando la palabra restaurante cuando se acercaba el mediodía. María me tiene mal acostumbrada a comer en restaurantes diferentes todos los días, ya yo no sé lo que es comer si no es revisando una carta y esperando que me atiendan. De repente los belgas se pierden y al cabo de 10 minutos regresan con comida: lo entendí todo, cada quién por su cuenta. “No, yo no voy a comer ahí, los sandwhiches cuestan €3”, “que bolas, un croissant €1,10”, algunos empiezan a quejarse de los altos costos de la comida y entre ellos sacan cuentas de dónde podrían comer por menos dinero. ¿A quién carajo se le ocurre turistear por Francia si está pelando bola? Me empiezo a arrechar porque es la hora del almuerzo y yo no estoy sentada en el restaurante de comida savoyard tomando vino de la región. No, en vez de estar atendida por un garçon yo ando dando vueltas por Annecy con unos huevones mientras ellos deciden cuál es el sitio más económico para comer. Me arrecha demasiado cuando la gente se queja por céntimos, “no, aquí no, cuesta 0.30 más que en Lyon”, “no, aquí no, por el mismo precio yo como el doble en mi ciudad”: el coño de la madre la gente que viaja y espera conseguir exactamente lo mismo que en casa. Estaba a punto de agarrar un tren para Lyon y salir con María a almorzar cuando el costeño y el valenciano se deciden: “en Quick te dan descuento de estudiante, si compartimos un menú nos sale más barato”. No era el restaurante que tenía en mente, pero me anoté. (Quick es el McDonalds francés.)


Una vez en Chamonix, llegada la hora de la cena, la mitad del grupo hizo un mercado: pan, jamón, queso y decidieron que eso sería su cena, desayuno y almuerzo. Yo me uní al grupo de belgas que iban a un restaurante en el pueblo, cenar es sagrado y comer pan por dos días seguidos es sacrilegio. Cuando llegamos al restaurante, me sentí en paz al tener un menú y una carta de vinos en frente: home sweet home. Eran tres belgas, dos varones y una hembra, la belga y un belga pidieron un fondue fromage y decidieron JUGAR MALDITAS ESPADAS CON LA COMIDA. Si hay una vaina que a mí me saca la piedra es pasar pena por culpa de gente desconocida. Estos dos seres humanos se dedicaron a pelearse con los tenedores llenos de queso fundido durante toda la cena mientras pegaban gritos y suscitaban vistas de reojo de los demás clientes, yo trataba de meditar, de escaparme a mi lugar feliz, pero estos cabrones no paraban de hacer la escenita, en Francia, FRANCIA! Escenitas como esas son permitidas en Catia la Mar, en Pétare, pero no en puto Chamonix. Nunca había tomado vino tan rápido, pero con cada copa me sentía más cerca de gritarles “¡¡COÑO DE LA MADRE, CALLENSE LA MALDITA JETA Y BAÑENSE QUE ME TIENEN MAREADA HIJOS DE PUTA!!”.


Después de una cena como esa, yo lo único que quería era acostarme a dormir. Cuando llegamos al hotel entendí por qué la ahorradera de dinero por parte de los otros, era para comprar licor. Habían galones de vino barato, cervezas para hacer un pre-despacho en el hotel y planes para salir de bares. Todos nos reunimos en una de las habitaciones, yo no tenía problema en tomar licor pero estuve al borde del suicidio cuando la mitad de la gente se dedicó a jugar futbol de mesa con chapas de cervezas. ¡¿QUÉ COÑO DE MADRE?! Evidentemente yo estaba en el lugar equivocado, mientras yo me había imaginado en un viaje de adultos por los Alpes, yo me encontraba entre 6 hombres y una mongólica que se sientan a jugar y a ser hombres. Por supuesto que no salí de bares, dormí.


Día 2

“Nos encontramos a las 8 de la mañana abajo, vamos a randonnée por Mont Blanc y a ver La Mer de Glace.” En francés, se promener significa caminar/pasear (promenade), yo no conocía el verbo randonnée pero sacando por el contexto me imaginé que era como pasear pero con teleféricos y trenes que te suben hasta el pico de la montaña, perfecto. A las 9:30 de la mañana estábamos en el mercado comprando los ingredientes para el pique nique, y a las 10:15 estábamos al borde de uno de los Alpes. Yo me empecé a preocupar cuando vi que los teleféricos estaban apagados y que la estación del trencito que te lleva hasta La Mer de Glace no estaba ni cerca. “Ok, vamos a randonnée” dice uno de ellos, resulta ser que randonnée significa subir la maldita montaña de mierda a pie. Vamos a empezar por el principio: ¡¡YO NO HAGO DEPORTES!! ¡¡LOS ODIO!! Yo soy el tipo de persona que agarra el metro para no tener que caminar una cuadra, la que raspó educación física en cuarto año de bachillerato por floja, la que no soporta una conversación sobre el partido de futbol de la noche anterior, la que lee libros mientras la gente llora en los finales de la Copa Mundial, la que no se mueve al menos que haya la promesa de algo cultural y educativo. ¡¿POR QUÉ CARAJO NO ME AVISARON QUE HABÍA QUE SUBIR ESA MIERDA A PIE?!


Sí señores, ardi subió la maldita mierda esa a pie, y mientras todo el mundo me llevaba mil metros de delantera y se magnificaban de la belleza natural de los Alpes, yo no podía respirar, el cuerpo no me daba. A mí me sabe a mierda la naturaleza, quemen el Amazonas si les da la gana, construyan ranchos en los Alpes, me sabe a mierda. No me interesa ver la nieve que cae del cielo, ni las ardillas que se preparan para hibernar ni un coño de mierda madre nada. Mientras subía esa mierda a duras penas pensaba, habrá sangre en el madness, MUUCHAAA SANGRE! ¿A quién carajo se le ocurre invitarme a mí a subir los Alpes en un plan de randonnée? No mother fucker, no! Yo soy una feminista intelectual, yo quiero ver como el hombre ha destruido la naturaleza construyendo ciudades, yo quiero respirar el aire contaminado de la ciudad y luego entrar en un Museo y decir “por fin, Aire Acondicionado”. Al menos que hayan teleféricos, botellas de vino, gastronomía francesa y un plan de absoluto relax: AL CARAJO LOS ALPES!


Cuando a las 2 de la puta tarde por fin llegamos a la Mer de Glace era sólo eso, hielo. Ellos tomaban fotos y se maravillaban del paisaje, yo pensaba, a mí sólo me gusta el hielo dentro del trago: FUCK THIS SHIT! Pensé que nunca lograría 4 horas de senderismo, pensé que nunca llegaría al tope, pensé que me iba a morir y mientras la luz se desvanecía de mis ojos mis últimos deseos eran aquellos de hacer correr la sangre en el madness. If you want blood, you’ve got it kids! Lo peor del cuento es que cuando por fin subimos, tenía al belga más cochino delante de mí y mientras yo trataba de recuperar el aliento, el hijo de puta se ha tirado un peo, de esos que suenan… MALDITA SEA, COÑO DE SU PUTÍSIMA MADRE HIJO DE PUTA DE LA GRANDÍSIMA VERGA!!


Si alguno de los participantes de este viaje leyó este blog, je m’en fucking fous. Este es mi blog, este es mi madness y esto es lo que hay: suck it up. Si eres el belga cochino, prends une putain duche parce que tu pues à merde!


Are we happy kids?

Ardi vs Madness

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ardi!
Estoy absolutamente convencida que estoy loca y la locura es mi más gran encanto. Soy filósofa, pero este blog ni se asoma a mis niveles de profunidad, aunque sí un toque de intensidad.
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