
Hace unos días Oz me comentó que ardi vs madness estaba algo impregnado de misantropía, supuse que había utilizado ese adjetivo exagerado, misántropa, porque lo había dejado botado con su moleskine en mis quinceaños ficticios. (Misántropo: persona que, por su humor tétrico, manifiesta aversión al trato humano.) Después del último post que escribí “Lo perdono porque no es de Caracas”, me di cuenta que el niño tiene razón, a veces el blog se transforma en ardi vs humanity. La semana pasada fui tan increíblemente sarcástica, cínica e insensible que logré meterme con toda Venezuela, empecé diciendo que había que quemar a Caracas, luego hice chistes odiosos sobre el resto del territorio nacional, y terminé por exponer al pobre Guaro como algo que no es.
Si hay algo que he aprendido en mi corta vida es que hay que burlarse de la gente a sus espaldas. Cuando una jeva entra a una fiesta con el vestido más horrendo que has visto en tu vida y una teta está por salirse, lo divertido es agarrar al amigo que tengas al lado, decir “¿quién invitó a Janet Jackson?” y reírse entre pocos. Ardi vs Madness se ha hecho tan público (ni idea cómo) que me ha convertido a mí en la loca de la fiesta que se le acerca a la del vestido horrendo, le toca la espalda y le dice “Amiga, tienes el vestido más feo que he visto en toda mi existencia” y luego le da una cachetada. Puede que la mujer del vestido horrendo sea la jeva más pana del mundo, puede que no, pero en privado el chiste no llega a niveles personales, es simplemente un comentario que provoca risas pasajeras y no pasa nada. En público, el chiste de Janet Jackson se convierte en ardi comiendo piso, una mujer encima de ella jalándole los pelos y gritando “WHO’S THE BITCH NOW?”
Analizando post’s como Ikea Boy, To the Object of my Projection, Fiesta de Quinceaños y Lo perdono porque no es de Caracas, soy una desgraciada maldita. En la vida real, no en este espacio surreal llamado ardi vs madness, Ikea Boy es un excelente amigo, me puedo instalar a hablar horas con Oz y reírme de absolutamente todo y el Guaro es un chamo muy pana y abrumadoramente atento. En la vida real, aún cuando en algún momento u otro los tres hayan entrado en mi vida con un liki-liki de terciopelo rojo y zapatos de patente amarillos, los tres no se merecían el ataque tan brutal. Yo en vez de dejar mis “marica, no sabes lo que me pasó el otro día con … para matarlo” y reírme entre la confianza de mis amigas, porque en efecto el cuento de demoler el 10% del amazonas y el del chistecito de filosofía tenía que ser contado, decidí caricaturizarlo todo y publicarlo en el blog. Todos me habían perdonado, hasta ahora: ardi tiene las tablas sobre la cabeza.
Ardi vs Madness es como un proyector de videos dañado y distorsionado, todo lo que cuento en este blog ha sido condimentado con picante y exagerado por el bienestar de la comedia. Este blog no se llama ardi pro mundo, nadie me leería si escribiera “Queridos Amigos, hoy me sentí muy feliz cuando hice una amiga en la universidad, quiero contarles lo genial que ella es…”, nadie quiere leer esa mierda, aquí estoy yo para echarle leña a todos los fuegos, burlarme de los niños con síndrome de down, hacer chistes sobre la pobreza en África, imitar el árabe y ofender a los persas, decir cuánto me ofenden los chistes sobre los filósofos y hacer miles de chistes sobre los ingenieros, decir que hay que quemar Caracas, etc… aquí estoy yo para ser una mierda y hacerlos reír a ustedes. Nunca dejaré de ser ácida, sarcástica o de ofender a la gente, alguien siempre saldrá herido en este blog, pero de ahora en adelante, trataré de no distorsionar tanto las cosas sobre la gente que conozco.
Concluyendo, en señal de paz traduciré este post en inglés para el sueco que cada cierto tiempo se mete en el madness para asegurarse que no lo estoy destruyendo, a Oz lo invitaré al verdadero Blog Party que tengo todas las intenciones de hacer cuando vaya a Caracas ahora en Diciembre y al Guaro le prometo traerle lo que me pida de Caracas, o Barquisimeto.
Perdoneneme, porque soy una desgraciada.



