domingo 29 de noviembre de 2009

El Coño de __ Madre



Yo soy absolutamente torpe, no sé si es la obesidad infantil que no me deja moverme con agilidad, o si es el hecho que vivo en ardi-landia y muy raras veces me doy cuenta de lo que está pasando a mi alrededor, pero es fijo que yo la cague. Cada vez que cometo una de mis torpezas digo una de dos expresiones, “coño” o “coño de la madre”, depende de la gravedad de la situación. Cuando me ensucio la ropa con algo, cosa que ya no es tan grave, digo un simple “coño”, cuando se me cae algo al piso, coño, pero cuando la torpeza es grave, cuando un coño no basta para desahogarse, hay que hacer recurso del coño de la madre.


Más de una vez me han preguntado, “¿qué significa coño de la madre?” y me detengo a explicarles con cuidado y precisión el arte de esta frase tan perfecta, tan única, tan esencial y que además parece pertenecer exclusivamente a los venezolanos. No es tan fácil como parece, hay que saber muy bien manejar los poderes de esta expresión y entender que es un trío de posibilidades. Empecemos con nuestro curso.


El coño de LA Madre


Primero tengo que confesarles algo. Desde que salió la película Twilight no hice sino decir “estoy harta de la gente hablando de esa mierda”. Aún cuando no la había visto, subjetivamente declaré “es una mierda para adolescentes” y tomé a todos los fanáticos de la película por ímbeciles. Después de toda la paja que hablé, hace un mes decidí juzgar por mí misma qué carajo era lo que tenía la peliculita de mierda. El Coño de la Madre, la película de mierda me gustó (fascinó).


Cuando no tienes las bolas para asumir que tienes culpa en algo: el coño de la madre.


Me terminé comprando el libro. Hace unos días estaba sentada en el metro leyendo lo mismo que las otras 15 mujeres del vagón, sumergida en “que manera tan mala de escribir, pero no puedo parar de leer”, no escuchaba los anuncios del metro que iban indicando las paradas… “Saxe Gambetta…. Guillotière… Bellecour… Vieux Lyon…”, yo sólo escuchaba mi Adriana lectora narrando en mi cabeza lo que estaba pasando en Forks. Cuando por fin escuché “Gorge de Loup”, salí de mi trance y dije “el coñísimo de la madre”. No sólo me había pasado 3 estaciones, sino que además estaba botada para la mierda. Llegué tarde a clases, me aguanté la mala cara de Cookie y dije “el coño de la madre”.


Cuando quieres echarle la culpa al mundo por las cosas que te pasan, cuando lo que te provoca es agarrar a Dios por las bolas y decirle “deja de meterte conmigo”, cuando necesitas desahogarte: el coño de la madre.


El coño de TU madre:


El viernes me paré a las 8 de la mañana y durante todo el camino a la Alliance Française estaba rezando. Tal como Baby Rasta de The Noise repetía en una de sus odas al reggaeton “que tenga la muerte, que tenga la muerte, que tenga la muerte, que tenga la muerte…” yo repetía, “dame el nivel, dame el nivel, dame el nivel” como mantra. Iba a presentar el TCF, Test Connaisance du Français, un examen de 5 horas donde muestras tu nivel en el idioma, para entrar a la maestría yo necesito como mínimo C1, MÍNIMO, eso quiere decir un nivel avanzado del idioma, 5 sobre 6. Fuck My Life. Luego de repetir mi plegaria 100 veces, pasé el switch al francés. Dejé de pensar en español, boté al inglés a la basura, y empecé a leer en francés, hablarme en voz alta en francés, todo.


Cuando entré al salón para la prueba, la mierda estaba llena de chinos. Estoy harta de los chinos, de verdad, no aguanto más ese idioma de mierda, no aguanto más ese acento de mierda, ni siquiera ese olor a arroz y huevo, J’EN AI MARRE[i]. Busco mi puesto designado, estoy de primera. Atrás tengo una china atorrante, la hija de puta no paraba de hablarse en chino con la mamahueva que tenía atrás. Los chinos no saben ser discretos, ellos cuando hablan, lo hacen a todo gañote. No les importa el volumen, no les importa el lugar, una vez presencié como un cura francés los mandaba a sacar de una misa porque hablaban, tomaban fotos y gritaban sin respetar la sacristía, ellos se quedaron hasta que la seguridad los sacó. Yo estaba nerviosa y necesitaba estar en mi zona française para lograr el C1 y la hija de puta seguía, y seguía: risitas, gritos, chino, chino, chino, chino. Exploté: “EL COÑO DE TU MADRE CHINA DE MIERDA, CÁLLATE LA JETA O TE REVIENTO A COÑAZOS HIJA DE PUTA”. Eso lo dije en voz alta, sin gritar, y luego me volteé y le pedí polis-mente que se callara la jeta.


Cuando sabes exactamente a quién echarle la culpa, cuando sabes precisamente quién es el responsable de tus desgracias: el coño de tu madre.


El coño de SU madre:


El viernes Dada me llama y me dice “Bob Sinclar esta noche”. En Francia me he convertido en una changera[ii], desde David Guetta, pasando por las recopilaciones de Ministry of Sound, hasta tener todos los últimos hits de changa francesa en mi ipod. En seguida compré mi entrada, Bob Sinclar más vodka equivale a una noche del carajo.


Llegamos temprano, empezamos a tomar. Cuando sólo faltaba media hora para que empezara el Bob a mezclar, ya yo estaba muy feliz, todo el local andaba eufórico, increíble el ambiente. Estabamos caminando hacia la tarima cuando de repente Dada se para bruscamente, se voltea y me dice “Marica! Ahí esta el guaro, date la vuelta, devuélvete”. Desde que escribí el post, aún cuando me disculpé, el guaro más nunca me habló y según me cuenta Dada, él no puede ni escuchar mi nombre sin automáticamente reaccionar. “Ay por Dios Dada, camina mija.” El guaro estaba de espalda, fueron los otros venezolanos que me reconocieron primero con sonrisas y saludos cordiales. Saludé a todos y cuando llegó el momento, él también me saludó. Seguí mi camino.


En Francia, los baños son unisex, mujeres y hombres comparten los lavamanos y lo único que está separado son las cabinas. Una hora después del saludo incómodo, me encuentro de frente con el guaro en el baño. Más prendida de lo normal, mareada por los bajos y más arrogante a causa del vodka, me acerco y le digo “algún día me vas a tener que hablar”, él me miró de arriba abajo con lástima y concluyó “Algún día Adrianita, algún día” y me dejó hablando sola. ¡¡EL COÑO DE SU MADRE!!


Cuando no puedes decirle al culpable de tu arrechera en su cara “el coño de tu madre” porque te dejaron hablando sola. Cuando el responsable de tu rabieta está lejos pero igual sientes la necesidad de mentar la madre, “El coño de su madre.



[i] J’en ai marre = Estoy harta.

[ii] Changa: Música electrónica-dance. Changera: Que escucha mucha música electrónica-dance.

viernes 27 de noviembre de 2009

A falta de pan, Cookie


Cookie, previamente conocida como “Madame Hannigan” en Mesdames et Mesieurs de la Patrie, tiene el cuello repleto de lunares asquerosos, dos de ellos tan grandes como una cucaracha de barrio. La mayoría de las veces ella se pone un pañuelo para cubrirse, pero cuando hace calor y se lo quita, uno no puede evitar pensar “a ésta no se la han cogido hace siglos”. Un día mientras ella daba su clase sola, yo no podía dejar de verle el cuello, estuve largo rato con la mirada fija en ella y cuando por fin logré medio reaccionar de mi trance me incliné hacia María y le dije “her neck looks like a Chocolate SHIT Cookie”, llegué incluso a apuntar hacia la profesora como los niños apuntan a los mongólicos parapléjicos en la calle. María se tomó su tiempo en terminar de rellenar con un 5 su Sudoku habitual, subió la mirada un segundo, “we’ll call her Cookie then” respondió y siguió casualmente con su juego. A partir de ese día, se quedó Cookie.



Cookie es físicamente dolorosa de ver, ella es más fea que una india peruana drogadicta dedicada Rock &Vallenato (entiéndase la Tigresa del Oriente). Cookie tiene el pelo rojo, grueso, crespo y una pollina tan corta que la hace ver más frentona de lo que ya es. Alta, pálida y mal vestida, el único mal pensamiento que provoca es de patearle la cara para ver si mejora. En lo personal, creo que Cookie sufre de algún trastorno de personalidad que aún no ha sido diagnosticado por los psicólogos. Ella siempre anda en su mundo, cuando da la clase nadie le presta atención, pero a ella no le parece molestar. Si los alumnos no hacen preguntas, ella misma las hace “sé que se estarán preguntando si el subjuntivo se puede usar sin el que”, pero en vez de responderse a ella misma con una solución directa, ella misma se empieza a rebatir, debate con sus amigos imaginarios y luego de diez minutos de balbuceos incomprensibles concluye. A veces, aún si quisieras dedicarle algo de tu tiempo, no la entenderías… ella habla en idiomas.



Cookie además tiene un tick desagradable, cuando habla tiende a aspirar fuertemente la saliva que se acumula en su boca y produce un sonido asqueroso. Uno juraría que Cookie es una pajúa, que podrías lanzarle un libro a la cabeza mientras habla y ella simplemente continuaría en su mundo imaginario sin tomar en cuenta el dolor del dicció-lepe, pero no, hay ciertas cosas que la transforman, que la convierten en una psicópata. Por ejemplo, si dices la palabra “Nivel”, ella se transforma en Hulkie, te humilla frente a todo el salón y no te deja hablar. Si haces una exposición sin primero presentar el plan, ella pasará los próximos 20 minutos gritando “UTILICEN LOS OUTILS QUE LES HE DADO, SINO NO VENGAN”. No importa que hagas dibujos de ella en forma de galleta, ni que juegues Sudoku o escuches música, ni que te quedes dormido, pero que no se te ocurra empezar tu discurso sin “A continuación les presento…”



Últimamente, en todos los exámenes de Cookie he sacado notas muy bajas. Capaz ella no aprecia cuando digo “maldita mal cogida” cuando entro al salón, o puede que ella haya visto uno de mis dibujos donde la disfrazo como un perro caliente, pero el punto es que desde nuestro incidente, no logro sacar más de 13.5. Viendo como los jala-bolas de Mex y María sacan 19 sólo por decirle a Cookie que sus zapatos converses lucen muy bien con su taller de falda gris y rosado, entiendo que la única manera de ganarme la nota que quiero es jalándole bolas a Galletita. Lo primero que tengo que hacer es dejar de tenerle tanta arrechera, para eso tengo que perdonarla, y para perdonarla, tengo que entenderla.


La imaginación vuela… ¿Por qué Cookie es así?


Cuando Cookie nació larga, esquelética y pálida, en vez de llorar como hacen todos los recién nacidos, la bebé chupaba la saliva que se le acumulaba en la boca y repetía el sonido de manera tan frecuente y de forma tan desagradable que la madre, espantada, la dejó caer sobre su cabeza. A partir de ese momento, Cookie sería Cucú.


Cookie era tan fea que una vez la confundieron por una piñata en un cumpleaños. Era la fiesta de su primo, el motivo era los alienígenas. Uno de los invitados decidió suplantar la piñata por la niña pelirroja a manera de broma, todo el mundo reventó en risas al verla guindada del poste, incluso los padres. Cuando el cumpleañero, con los ojos vendados y listo para reventar los caramelos de la piñata le dio un palazo a Cookie, la gente paró de reír. La humillación le produjo tanta rabia a Cookie que a partir de ese momento, empezó a transformarse en Hulkie cada vez que veía un poste para guindar las piñatas.


En bachillerato, Cookie decidió participar en el musical ANNIE, la profesora creyó que la cabellera roja de la niña le otorgaba directamente el lugar, pero el día que se presentó la obra, la gente le lanzó tomates, la gritaron “¡BAJATE DE LA TÁRIMA ANORMAL!” y en respuesta, ella se hizo una promesa de confiar solamente en sus amigos imaginarios. Dejó de hablar con las otras personas, pero nunca dejó parlotear, incluso hoy camina por los pasillos hablando sola, en las fiestas baila sola e incluso llegó a quedar embarazada sola. Una vez intentó declararle su amor al enano del cual se enamoró, pero éste le dijo “tú no estás a mi nivel”, una ironía considerando que Cookie era mucho más alta que el otro anormal. A partir de ese momento cada vez que escucha “nivel” se vuelve Hulkie.


¿Cómo no perdonarla? ¿Cómo no dejarle pasar a Cookie la mamahuevada con la cual me salió hace como mes y medio? Ahora que pienso las palabras de mi compatriota, la verdad es que hay que tenerle lástima a la loca. Supongo que le pediré consejos a Méx y a María sobre cómo sacar 20 en sus exámenes sin ningún tipo de esfuerzo.


Colorín Colorado, perdóname lo atrasado.


martes 17 de noviembre de 2009

Sangre en los Alpes = Pan para el blog


El viernes me llama el amigo de una amiga de México, un costeño que conocí hace unas semanas y me invita a una aventura: 8 amigos, 2 carros y 1 paseo por los Alpes Franceses. “Oye, de verdad que me encantaría pero no tengo botas para la nieve” traté de excusarme, pero… Si tan solo hubiese dicho algo más fuerte, si hubiese dejado a un lado la politesse, si tan sólo le hubiese dicho lo mismo que le dije al de la semana pasada “es que regreso a Venezuela porque me repatrían” nada de esto hubiera pasado. . .


Me anoté al viaje porque pensé que sería el mejor lugar para reflexionar sobre el dilema de ardi vs madness. Me imaginaba tomando tazas de chocolate caliente en el pico de Mont Blanc, anotando ideas en mi moleskine viajero mientras esperaba mi tercer fondue fromage, nunca me imaginé que mi viaje sería como una película de Chevy Chase.


Día 1

Apenas me monté en el carro con dos españoles y el costeño, me quedé dormida. Me daba ladilla socializar, yo sólo me había anotado al viaje por los chocolates calientes, el fondue y la carne a la piedra en Chamonix. La primera vez que el costeño me despertó fue para decirme “llegamos a Annecy”, un pueblo hermoso en la región de Haute-Savoie. Tomé fotos, caminé a mi propio ritmo, hablé poco y procuré adaptarme un poquito al grupo. Lo primero que me sorprendió fue que nadie estaba mencionando la palabra restaurante cuando se acercaba el mediodía. María me tiene mal acostumbrada a comer en restaurantes diferentes todos los días, ya yo no sé lo que es comer si no es revisando una carta y esperando que me atiendan. De repente los belgas se pierden y al cabo de 10 minutos regresan con comida: lo entendí todo, cada quién por su cuenta. “No, yo no voy a comer ahí, los sandwhiches cuestan €3”, “que bolas, un croissant €1,10”, algunos empiezan a quejarse de los altos costos de la comida y entre ellos sacan cuentas de dónde podrían comer por menos dinero. ¿A quién carajo se le ocurre turistear por Francia si está pelando bola? Me empiezo a arrechar porque es la hora del almuerzo y yo no estoy sentada en el restaurante de comida savoyard tomando vino de la región. No, en vez de estar atendida por un garçon yo ando dando vueltas por Annecy con unos huevones mientras ellos deciden cuál es el sitio más económico para comer. Me arrecha demasiado cuando la gente se queja por céntimos, “no, aquí no, cuesta 0.30 más que en Lyon”, “no, aquí no, por el mismo precio yo como el doble en mi ciudad”: el coño de la madre la gente que viaja y espera conseguir exactamente lo mismo que en casa. Estaba a punto de agarrar un tren para Lyon y salir con María a almorzar cuando el costeño y el valenciano se deciden: “en Quick te dan descuento de estudiante, si compartimos un menú nos sale más barato”. No era el restaurante que tenía en mente, pero me anoté. (Quick es el McDonalds francés.)


Una vez en Chamonix, llegada la hora de la cena, la mitad del grupo hizo un mercado: pan, jamón, queso y decidieron que eso sería su cena, desayuno y almuerzo. Yo me uní al grupo de belgas que iban a un restaurante en el pueblo, cenar es sagrado y comer pan por dos días seguidos es sacrilegio. Cuando llegamos al restaurante, me sentí en paz al tener un menú y una carta de vinos en frente: home sweet home. Eran tres belgas, dos varones y una hembra, la belga y un belga pidieron un fondue fromage y decidieron JUGAR MALDITAS ESPADAS CON LA COMIDA. Si hay una vaina que a mí me saca la piedra es pasar pena por culpa de gente desconocida. Estos dos seres humanos se dedicaron a pelearse con los tenedores llenos de queso fundido durante toda la cena mientras pegaban gritos y suscitaban vistas de reojo de los demás clientes, yo trataba de meditar, de escaparme a mi lugar feliz, pero estos cabrones no paraban de hacer la escenita, en Francia, FRANCIA! Escenitas como esas son permitidas en Catia la Mar, en Pétare, pero no en puto Chamonix. Nunca había tomado vino tan rápido, pero con cada copa me sentía más cerca de gritarles “¡¡COÑO DE LA MADRE, CALLENSE LA MALDITA JETA Y BAÑENSE QUE ME TIENEN MAREADA HIJOS DE PUTA!!”.


Después de una cena como esa, yo lo único que quería era acostarme a dormir. Cuando llegamos al hotel entendí por qué la ahorradera de dinero por parte de los otros, era para comprar licor. Habían galones de vino barato, cervezas para hacer un pre-despacho en el hotel y planes para salir de bares. Todos nos reunimos en una de las habitaciones, yo no tenía problema en tomar licor pero estuve al borde del suicidio cuando la mitad de la gente se dedicó a jugar futbol de mesa con chapas de cervezas. ¡¿QUÉ COÑO DE MADRE?! Evidentemente yo estaba en el lugar equivocado, mientras yo me había imaginado en un viaje de adultos por los Alpes, yo me encontraba entre 6 hombres y una mongólica que se sientan a jugar y a ser hombres. Por supuesto que no salí de bares, dormí.


Día 2

“Nos encontramos a las 8 de la mañana abajo, vamos a randonnée por Mont Blanc y a ver La Mer de Glace.” En francés, se promener significa caminar/pasear (promenade), yo no conocía el verbo randonnée pero sacando por el contexto me imaginé que era como pasear pero con teleféricos y trenes que te suben hasta el pico de la montaña, perfecto. A las 9:30 de la mañana estábamos en el mercado comprando los ingredientes para el pique nique, y a las 10:15 estábamos al borde de uno de los Alpes. Yo me empecé a preocupar cuando vi que los teleféricos estaban apagados y que la estación del trencito que te lleva hasta La Mer de Glace no estaba ni cerca. “Ok, vamos a randonnée” dice uno de ellos, resulta ser que randonnée significa subir la maldita montaña de mierda a pie. Vamos a empezar por el principio: ¡¡YO NO HAGO DEPORTES!! ¡¡LOS ODIO!! Yo soy el tipo de persona que agarra el metro para no tener que caminar una cuadra, la que raspó educación física en cuarto año de bachillerato por floja, la que no soporta una conversación sobre el partido de futbol de la noche anterior, la que lee libros mientras la gente llora en los finales de la Copa Mundial, la que no se mueve al menos que haya la promesa de algo cultural y educativo. ¡¿POR QUÉ CARAJO NO ME AVISARON QUE HABÍA QUE SUBIR ESA MIERDA A PIE?!


Sí señores, ardi subió la maldita mierda esa a pie, y mientras todo el mundo me llevaba mil metros de delantera y se magnificaban de la belleza natural de los Alpes, yo no podía respirar, el cuerpo no me daba. A mí me sabe a mierda la naturaleza, quemen el Amazonas si les da la gana, construyan ranchos en los Alpes, me sabe a mierda. No me interesa ver la nieve que cae del cielo, ni las ardillas que se preparan para hibernar ni un coño de mierda madre nada. Mientras subía esa mierda a duras penas pensaba, habrá sangre en el madness, MUUCHAAA SANGRE! ¿A quién carajo se le ocurre invitarme a mí a subir los Alpes en un plan de randonnée? No mother fucker, no! Yo soy una feminista intelectual, yo quiero ver como el hombre ha destruido la naturaleza construyendo ciudades, yo quiero respirar el aire contaminado de la ciudad y luego entrar en un Museo y decir “por fin, Aire Acondicionado”. Al menos que hayan teleféricos, botellas de vino, gastronomía francesa y un plan de absoluto relax: AL CARAJO LOS ALPES!


Cuando a las 2 de la puta tarde por fin llegamos a la Mer de Glace era sólo eso, hielo. Ellos tomaban fotos y se maravillaban del paisaje, yo pensaba, a mí sólo me gusta el hielo dentro del trago: FUCK THIS SHIT! Pensé que nunca lograría 4 horas de senderismo, pensé que nunca llegaría al tope, pensé que me iba a morir y mientras la luz se desvanecía de mis ojos mis últimos deseos eran aquellos de hacer correr la sangre en el madness. If you want blood, you’ve got it kids! Lo peor del cuento es que cuando por fin subimos, tenía al belga más cochino delante de mí y mientras yo trataba de recuperar el aliento, el hijo de puta se ha tirado un peo, de esos que suenan… MALDITA SEA, COÑO DE SU PUTÍSIMA MADRE HIJO DE PUTA DE LA GRANDÍSIMA VERGA!!


Si alguno de los participantes de este viaje leyó este blog, je m’en fucking fous. Este es mi blog, este es mi madness y esto es lo que hay: suck it up. Si eres el belga cochino, prends une putain duche parce que tu pues à merde!


Are we happy kids?

viernes 13 de noviembre de 2009

If you want blood, you've got it



Aunque ustedes no me crean, yo no siempre fui así de ácida y sarcástica. Mis padres me cuentan que de chiquita tenía un carácter fuerte, pero de resto era relativamente cariñosa y no sabía contar chistes: una mongólica. En quinto grado todo cambió, salimos de Miami y nos mudamos a un pueblo al norte de Florida, una mierda que sólo tiene un K-Mart, un bar de strippers, un bar de música country y una iglesia protestante de dios sabe qué, Red-Neck-Ville si me preguntan. (Red Neck en inglés quiere decir cuello-rojo y es un término peyorativo para designar a los campesinos americanos ignorantes y vulgares.) En Rednécolegio me hicieron la vida imposible, mi inglés tenía acento latino-miamero, y como era venezolana (sudamericana) seguramente había nadado el río Grande para llegar hasta ese pueblo de mierda. Odié tanto como me trataron en ese colegio, como su ignorancia resultaba en preguntas como “¿en Venezuela tienen electricidad? ¿Duermen bajo los árboles?”, que a partir de ese momento decidí: “Cuando sea grande, más nunca en mi vida me irán a joder”.


Esa promesa no duró mucho, cuando llegué a Caracas con un acento espantoso de español, obesidad infantil y una cultura mayamera, eso resultó en otro desastre. Mis padres me inscribieron, porque no tenían otra opción, en el Colegio Marroco, un correccional juvenil con el peor sistema pedagógico del mundo. Pensé que ya no me podían joder en Venezuela por ser Venezolana, pensé que no tendría que responder a preguntas como ¿tienen carros en Venezuela?, pero igual me jodieron por gorda, por galla y por un acento horrendo. Ya para cuando entré al Ángel, colegio donde me gradué, había adelgazado los 465kg de más y corregido la pronunciación de RR y las LL. El punto es que 5to grado fue tan traumático que me tomé muy en serio aquello de “más nunca me van a joder”.


Ya saben como en el Ángel me metía con todo el mundo, como en la Universidad nadie se me acercaba porque era una desgraciada que ni saludaba ni le interesaba, como en el colegio que trabajé no tuve ningún problema en burlarme de los niños con Síndrome de Klinefelter o en el esposo viudo que perdió a su mini-esposa en un accidente de Santa Bárbara Airlines, pero les tengo un cuento nuevo que prueba una vez más que debí haber aceptado las pastillas antipsicóticas cuando tuve la oportunidad.


Después de la primera impresión con el guaro, hubo una segunda impresión en la cual no me cayó tan mal, más bien me di cuenta que la gente cuando está tomada es más impertinente de lo normal, los chistes contra los Barquisimetanos son tan de mal gusto como los chistes contra los filósofos. En la tercera impresión con el sujeto llegó a caerme bien y así varios encuentro se repitieron hasta el último. Supongo que el martes en la noche con 4 ginebras encima, conversaba con él e hice lo que usualmente hago, dije las palabras mágicas: “ey, sabes que tengo un blog”. Siempre le hago publicidad al madness, pero nunca se me ocurre que la gente lo va a leer. Los tragos de más no me hicieron pensar que el último post que había escrito era una hija de putada, una coño de madrada inspirada en él. En vez de llegar a la casa corriendo para eliminar “Lo Perdono porque no es de Caracas”, me quedé dormida y me desperté al día siguiente a las 2 de la tarde con pocos recuerdos de lo que había hecho la noche anterior.


El miércoles recibo por BB, “Epale, ¿quieres hacer algo?”, como ya el sujeto me caía bien y no tenía nada que hacer, “claro”, quedamos en que él me avisaría en media hora. Pasaron 45 minutos, 60, 90 y cuando me cansé de esperar salí para otro evento. En el camino me dice “no podré ir” y me borra del BB Messenger. Arrecha porque me embarcó y luego ofendida que me haya borrado me pregunté “¿y qué carajo le pasó a éste?”… No me tomó mucho en responderme la pregunta: “¡¡¡CDLM!!! Leyó el blog.” En la noche revisé y ahí estaba en mi contador Feedjit, al minuto 15: Lyon, Rhône-Alpes llega a ardivsmadness por primera vez buscando “ardy vs madness” en www.google.fr.


Me pongo en su lugar y digo, “si yo hubiese llegado al blog de este pana y hubiese leído algo como lo que escribí, le hubiese cortado las bolas”. Entendiendo la gravedad de la situación, le pedí disculpas públicas y disculpas en contestadoras de llamadas rechazadas. Por más que una parte de mí piensa “¡¡¡Es MI blog!!!!”, todo el mundo me dice lo que yo ya sé “te pasaste… ¿no has escrito sobre mí verdad?. No sólo quedé como la hija de puta, sino que ahora quedé como la hipócrita que es pana en persona pero apenas te metes en su blog sales con una puñalada en la espalda. Ahora no sé si la gente me lee porque soy cómica o porque estén revisando si los destruí o no.


Así que aquí estoy, la cascarrabias, la desgraciada que se burla de todo, la que escribe sin filtro, la que tiene un ardi vs madness VIP para los posts que son tan brutales que no pueden ser leídos sino por 10 personas. Si quieren sangre, aquí la tienen. Por primera vez en la vida del blog me siento como una mierda de persona, y ahora que soy la desgraciada que siempre quise ser de chiquita, preferiría tener un blog llamado “ardi come flores”. Si este asunto me pega tanto es porque me di cuenta que me convertí en los niños de quinto grado que me hicieron la vida imposible, me convertí en la agresora, me convertí en la persona que alguna vez me hizo tanto daño.


¿Qué pasará con ardi vs madness ahora? No lo sé. Cuando encuentre la respuesta, les avisaré.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Desgraciada del año



Hace unos días Oz me comentó que ardi vs madness estaba algo impregnado de misantropía, supuse que había utilizado ese adjetivo exagerado, misántropa, porque lo había dejado botado con su moleskine en mis quinceaños ficticios. (Misántropo: persona que, por su humor tétrico, manifiesta aversión al trato humano.) Después del último post que escribí “Lo perdono porque no es de Caracas”, me di cuenta que el niño tiene razón, a veces el blog se transforma en ardi vs humanity. La semana pasada fui tan increíblemente sarcástica, cínica e insensible que logré meterme con toda Venezuela, empecé diciendo que había que quemar a Caracas, luego hice chistes odiosos sobre el resto del territorio nacional, y terminé por exponer al pobre Guaro como algo que no es.



Si hay algo que he aprendido en mi corta vida es que hay que burlarse de la gente a sus espaldas. Cuando una jeva entra a una fiesta con el vestido más horrendo que has visto en tu vida y una teta está por salirse, lo divertido es agarrar al amigo que tengas al lado, decir “¿quién invitó a Janet Jackson?” y reírse entre pocos. Ardi vs Madness se ha hecho tan público (ni idea cómo) que me ha convertido a mí en la loca de la fiesta que se le acerca a la del vestido horrendo, le toca la espalda y le dice “Amiga, tienes el vestido más feo que he visto en toda mi existencia” y luego le da una cachetada. Puede que la mujer del vestido horrendo sea la jeva más pana del mundo, puede que no, pero en privado el chiste no llega a niveles personales, es simplemente un comentario que provoca risas pasajeras y no pasa nada. En público, el chiste de Janet Jackson se convierte en ardi comiendo piso, una mujer encima de ella jalándole los pelos y gritando “WHO’S THE BITCH NOW?”



Analizando post’s como Ikea Boy, To the Object of my Projection, Fiesta de Quinceaños y Lo perdono porque no es de Caracas, soy una desgraciada maldita. En la vida real, no en este espacio surreal llamado ardi vs madness, Ikea Boy es un excelente amigo, me puedo instalar a hablar horas con Oz y reírme de absolutamente todo y el Guaro es un chamo muy pana y abrumadoramente atento. En la vida real, aún cuando en algún momento u otro los tres hayan entrado en mi vida con un liki-liki de terciopelo rojo y zapatos de patente amarillos, los tres no se merecían el ataque tan brutal. Yo en vez de dejar mis “marica, no sabes lo que me pasó el otro día con … para matarlo” y reírme entre la confianza de mis amigas, porque en efecto el cuento de demoler el 10% del amazonas y el del chistecito de filosofía tenía que ser contado, decidí caricaturizarlo todo y publicarlo en el blog. Todos me habían perdonado, hasta ahora: ardi tiene las tablas sobre la cabeza.



Ardi vs Madness es como un proyector de videos dañado y distorsionado, todo lo que cuento en este blog ha sido condimentado con picante y exagerado por el bienestar de la comedia. Este blog no se llama ardi pro mundo, nadie me leería si escribiera “Queridos Amigos, hoy me sentí muy feliz cuando hice una amiga en la universidad, quiero contarles lo genial que ella es…”, nadie quiere leer esa mierda, aquí estoy yo para echarle leña a todos los fuegos, burlarme de los niños con síndrome de down, hacer chistes sobre la pobreza en África, imitar el árabe y ofender a los persas, decir cuánto me ofenden los chistes sobre los filósofos y hacer miles de chistes sobre los ingenieros, decir que hay que quemar Caracas, etc… aquí estoy yo para ser una mierda y hacerlos reír a ustedes. Nunca dejaré de ser ácida, sarcástica o de ofender a la gente, alguien siempre saldrá herido en este blog, pero de ahora en adelante, trataré de no distorsionar tanto las cosas sobre la gente que conozco.



Concluyendo, en señal de paz traduciré este post en inglés para el sueco que cada cierto tiempo se mete en el madness para asegurarse que no lo estoy destruyendo, a Oz lo invitaré al verdadero Blog Party que tengo todas las intenciones de hacer cuando vaya a Caracas ahora en Diciembre y al Guaro le prometo traerle lo que me pida de Caracas, o Barquisimeto.



Perdoneneme, porque soy una desgraciada.


viernes 30 de octubre de 2009

Fiesta de Quince años...


Ardi y su Madness

Tienen el gusto de invitarle a su fiesta de quince años (ella cumple 25)

Lugar: Restaurante del Motel la Orquidea (kilómetro 10 de la Panamericana)

Hora: Se agradece llegar antes de las 9:00pm.

Traje informal obligatoriamente blanco.


Todo el mundo se quejó cuando supieron que la fiesta sería en el Motel La Orquídea en Los Teques, nadie pareció apreciar las vallas de ambiente familiar, sólo ardi y su locura serían capaces de hacer una fiesta de quince, para alguien que cumple veinticinco, en un matadero de Venezuela. Todo el mundo llegó antes de las 9 de la noche, nadie se perdió, secretamente ya conocían el camino al motel. En la entrada del restaurante había una enorme pancarta que decía “ARDI VUELTA SALVAJE” con un photoshop de ella posando en una arepera. El decorado era de tricolor criollo, las sillas eran rojas, los manteles amarillos y los centro de mesas azules.


Estando ya todos congregados en el restaurante, empezó el show. Las luces se apagaron y salió la voz de la Coco’s Discplay, aquella voz grave que todos conocemos, diciendo “y aquí, con ustedes: AR-DI-ENTE…” Tal cual producción de Joaquín Riviera, salieron primero Pupú, Orquidea, Maraca, Silly, Sosy, Nairobix y Luis Feliz todos con un vestido folklórico llanero rojo bailando el alma llanera. Luis Feliz no lograba muy bien concentrarse en el baile y se perdió en la coreografía. Maraca le gritó “¡¡¡Bueno Luis Feliz!!!” y Silly calmada como siempre dijo “marica, be free…”. El DJ hizo un cambio tan drástico en la música que calló a todos y dejó al público en frío, del Alma Llanera hasta la changa “Caracas de Noche”. Caracas, explotan unos fuegos artificiales dentro del salón, De Noche, cantidades nocivas de humo discotequero salen y luego de un “BOOM” de la música y las trompetas que ya todos conocemos, sale ardi con un vestido largo negro de cuero pegadito, escotado dramáticamente y botas de sado masoquista. Ella trata de bailar pero le cuesta agacharse con el traje tan apretado y hace el ridículo frente a todos, pero causa risas.


Las Mentes Peligrosas, Caraqueña y Maracucha se dicen entre ellas “y yo que no pensaba venir”, “esta es la peor fiesta que he ido en mi vida, pero es tan ridícula que es buena”. Major Mariano y la Señorita Morphina, quienes habían venido expresamente desde México, se dicen entre ellos “que no mamen estos pinches venezolanos, nos tienen que estar tomando el pelo estos cabrones”, pero ardi no está bromeando, para ella su fiesta es tan real como la fiesta que hizo Chávez con Michael Moore.


La música se detiene, el baile de iniciación ha terminado y alguien le lanza un micrófono a ardi, comienza: “Gracias a todos pol venir esta noche, son todos los reyes y las reinas de mi alma, son las estrellas de mi bandera venezolana. Tanbien quiero agradecer a mi amá y a mi apá por a ver puesto los billullos pa’ la rumba, naida sería…” Astrina, quién comenta todo, no aguanta ni un error más y dice “SEÑORES, Lección del día, sencillita, antes de “P” y “B” se escribe con “M”, come on people, todo el mundo pasó por segundo grado”. Ardi, avergonzada de su pasado anglófono y de sus constantes errores al hablar y al escribir le dice “Yo no creo en naideeen!!”.


Marielisa entendiendo que es hora de poner música, suelta su Soundtrack. Empieza con una de Roque Valero para calmar la situación, viendo que ya la fiesta iba en paz, se desentiende del playlist y se instala a hablar con MdLA y Jhoane d’Andrea. Pasaron varias canciones cuando de repente empezó a sonar Ricardo Arjona. Marielisa se dio cuenta del error, del descuido, fue a correr a apagar el equipo de sonido pero ya era muy tarde, apenas ardi escuchó la voz del maldito guatemalteco, se cayó al piso y empezó a convulsionar. Sosy conoce bien la rutina, se quita su casco rápidamente y se lo pone a ardi, Gracie corre a llevarle una de sus pastillas y Mario Link grita: “¿HAY UN MÉDICO EN LA CASA?”, de la nada sale Akanesita “YO, yo soy estudiante de medicina!” Justo cuando ella estaba a punto de practicar sus primeros auxilios, Ricardo Arjona dejó de sonar y ardi volvió a sí. “¿Convulsioné verdad?” pregunta como si ya eso le hubiese pasado antes, “sí” le responde Azrael mientras la ayuda a pararse y como buen hablador de paja le cuenta lo que pasó. Vanessa Ceravolo se arrecha, “¡¿QUIÉN FUE EL MONGÓLICO QUE NO LEYÓ EL BLOG DE ARDI?! ¡¡Maldita sea!! Todos sabemos que Ardi odia Ricardo Arjona, ¿por qué la gente es tan estúpida?”, Sophie quien es más calmada le explica que fue sin querer lo que pasó. Resuelto el malentendido, todo vuelve relativamente a la normalidad en los quince años en el Motel de la Orquidea.


Beatriz Portinari se acerca a G.B.A y le dice “¡te reconocí!”, el problema de los blog amigos es que reconoces su font, pero no su cara. Ya había pasado antes que G.B.A y Portinari estaban en el mismo sitio, pero no se reconocían como el de Desde el Exilio y la de Un Amor de Fugas Perpetuas. Ambos se ríen y aprovechan que todo el mundo está sentado para recolectar firmas para su fundación de paz en Venezuela. Ellos no lo hacen como cualquiera, inteligentes se sientan en cada mesa, se sirven un Whisky, conversan con la gente y luego dicen “oye, sabes que…” Terminan un poco saratacos, pero vale la pena porque recolectan casi todas las firmas que necesitan. En una de las últimas mesas, iban por la mitad de su discurso cuando todo el mundo se distrae con una conmoción, alguien importante y famoso había llegado a la Orquidea y las niñas adolescentes no paraban de gritar y llorar de la emoción. Entre la conmoción, había gente sacando libretas para ser autografiadas, gente llorando de la felicidad, y demás actuaciones de histeria. La estrella es Toto, el padrino de los blogs, el señor Popular. Portinari lo reconoce y le dice a G.B.A “yo lo leo” a lo que G.B.A responde, “¿quién no?”.


Un anónimo vestido con una camisa ovejita blanca, pantalones blancos, correa y zapatos blancos patentes, aprovecha la congregación de mujeres alrededor de Toto para hacer su movida. “¿Cuánto es tu aguante de licor?” le pregunta a una de las chamas oxigenadas y alborotadas, “yo me puedo tomar una botella de Whisky yo sola!” le responde. Esa respuesta no es de su satisfacción, se da la media vuelta y le pregunta a otra Señora de Silicón, “¿y tú? ¿Aguantas el licor?”, ella responde, “no mucho, la verdad”. Una sonrisa malvada le aparece y el desconocido, a quién lo conocen como el Guru en los bajos post’s de ardi, le dice “Vente conmigo, yo te invito un trago en mi carro…”


Ya a la una de la mañana, cuando todo el mundo está prendido, Isaac saca su cámara y le empieza a tomar fotos a todos. Al principio los bloggeros de Caracas estaban un poco separados de los bloggeros del interior, pero después de media botella de vodka por persona, ambos bandos se unen. Empiezan a echar todos chistes, comentar en vivo los posts de cada uno y hablar mal de lo grosera que es ardi en el madness. De repente Beatriz Portinari, quien está siempre pendiente de hacer que la gente se sienta bien, pregunta, “¿Quién es el chamo que está sentado solo en la mesa de atrás escribiendo en un moleskine negro escuchando música metal en su ipod?” Astrina dice “yo creo que estudió conmigo, pero no sé…” Isaac responde lo mismo, “sí, su cara me es familiar, pero ni idea”.


Cuando empieza la sección del reggaeton nadie dice “odio el reggaeton”, sino que por el contrario se van a la pista de baile. Ardi andaba como vuelta loca, muy enérgica, no tan borracha como debería estarlo después de tantos vodkas, y en el medio de “Gasolina” de Daddy Yankee ella grita “¡VIVAN LAS RECAÍDAS!”. En la hora loca, no hubo cotillón, no hubo máscaras, hubo shot’s de tequila y cajitas felices de McDonalds. La fiesta duró hasta las 6 de la mañana y sólo fue interrumpida por la policía, quienes después de ser comprados con media botella de ron, se quedaron rumbeando…


***


¡Bloggers UNITE!

ardi!

jueves 29 de octubre de 2009

Bien Bello pues...

Cuando era más joven (porque por alguna razón uno no puede decir “cuando estaba chiquita” sin que alguien responda “aayyy sí, qué grande eres”) pasaba mucho tiempo con los Bello pero con los años me separé de ellos. Había dejado de sentirme Bello, todo hasta que mi primo Rafa vino a Barcelona a estudiar. Inteligente como es, cada fin de semana él aprovecha escaparse de los turistas de la Rambla, de los carteristas del metro y de las hordas de británicos en el Barrio Gótico montándose en un avión y descubriendo una ciudad nueva de Europa. “Voy a Paris” me anunció y yo me preparé para darle el tour VIP. Por un momento temí que nos pasara lo que me había pasado últimamente con mis primos Bello, las conversaciones de 5 minutos seguidas de silencios incómodos, pero luego me acordé que Rafa es tan hijo de puta como yo, y los franceses dan material inagotable para reírse, quejarse y mentar madre. Se me había olvidado lo Bello que yo era hasta que se juntaron el hambre con las ganas de comer.


Hablo Venezolano y te la mamas!


Una de las delicias de Francia es que casi nadie entiende español, mucho menos el acento cloaquense y las frases criollas. En Lyon muy rara vez puedo ser 100% criolla, tengo amigos latinos quienes por supuesto hablan español, pero no es lo mismo, hay que neutralizarse un poco y evitar ciertas groserías que son de uso diario, basta que uno diga “estoy arrecha” entre los colombianos para que automáticamente te inviten un trago, NO, pana NO! No estoy cachonda, estoy arrecha y si sigues con la mariquera te voy a dar un coñazo. (En Colombia estar arrecho es tener queso.)


Cuando me encontré con Rafa en París, me sentí con luz verde para ser tan grosera como soy en Caracas. Con ninguno de los Bello tengo el problema de “ay vale, pero tú eres demasiado grosera”, comentario que siempre me incita a responder “callate la jeta y anda a cagar”; no sólo somos los Bello groseros, sino además folklóricos y vulgares. Bien Bello pues, los dos carajitos diciendo todas las groserías del mundo por París, la capital de la politesse, de la moda, de los franchutes. (Puedo escuchar a mi tía María diciendo en este momento mientras se ríe “coño de la madre”.)


A mí no me van a joder:


Me atrevo a decir que los Bello se dividen en dos, los que tienen la boca grande y los que tienen el puño cerrado. Rafa y yo somos de los que tenemos la boca grande, somos capaces de insultar, de burlarnos de una persona en su cara hasta que llore, de decir que somos los más arrechos del mundo y de meternos en peos por decir demasiado, pero somos incapaces de llegar a los puños. Perro que ladra no muerde.


En Paris, teniendo la libertad de decir lo que nos diera la gana sin ser entendidos, éramos de los que cuando alguien nos empujaba en el metro decíamos “bueno, y esta huevona qué, ¿es ciega?”. Desafortunadamente, uno subestima a la gente. Estábamos turisteando y cada cinco minutos se acercaba un negrito para ofrecernos una pulsera, tal como los de Clamor por el Barrio, estos chamos no aceptan un No como respuesta. Tienes que huir de ellos, evadirlos, esconderte porque sino te agarran la mano, te montan la pulsera del coño y te clavan los €5 que nunca en tu vida pagarías por un hilo de mierda. Le huimos al primero, al segundo, al tercero y para el cuarto dije obstinada “coño de la madre” mientras le volteaba los ojos. Bueno, más vale que no. Maldito seguro era de Barlovento porque me empezó a gritar “¿¡COÑO QUÉ?! ¡¿COÑO QUÉ MALDITA CABRONA?! PUTA!!”, mientras el pana me insultaba yo veía como Rafa huía por la derecha y yo seguí caminando como si nada. Después que el barloventeño se calló le dije a Rafa “no joda, mamahuevo ese, estaba a punto de darle un coñazo”, a lo que él me respondo “yo estaba a punto de entrarle a golpes también, pero sabía que tú sabrías como lidiar con él”, los dos quedamos entre nosotros como los arrechos, pero en el fondo, si ese negro nos hubiese dado un golpe nos hubiese tumbado a los dos.


Osea marica, back to reality


Dado que soy una floja y una gorda, después de caminar sin clemencia me gusta sentarme, tomarme una cerveza y luego seguir. Habíamos recorrido Montmatre, paseado por el Espacio Dalí y decidimos sentarnos en un café. Empezamos a hablar mal de no sé quién con todas las groserías que venían al caso cuando de repente escuchamos el típico acentico de sifrina de la Universidad Santa María, ese con mandibuleo exagerado y exaltación de cotuferismo. “Son de Venezuela, ¿verdad?” pregunta una con pinta de Yanomami anoréxica. Yo ya conozco la rutina, “sí, somos venezolanos” les respondo. Empieza una conversación trivial, y en el medio llega el mesonero, le pido las cervezas y la crêpe. Yani, quien no había comido desde hace un mes, dice “ay vale, osea, cuanto extraño una arepa”, por un momento pensé que teníamos algo en común, por más que ame las crêpes, extraño las arepas de vez en cuando, “¿Cuánto tiempo tienen ustedes fuera de Venezuela?” le pregunto a ella y a la gorda cachifa que la acompañaba, a lo que me responde “4 días” y la gorda cachifera agrega, “pero mañana, Back to reality”… face to face mamahueva! Malditas campurusas de mierda que no pueden pasar una semana sin tragarse su arepa de diablito y chigüiz.


Bien Bello pues, no perdonamos a naiden.


Aquí en Barcelona no hemos parado de burlarnos del acento español, mentar madre porque estamos hartos del Catalán y decirle mamahuevo al primero que se nos atraviesa. Hemos hablado mal de casi todo el mundo afincándonos especialmente en el suetercito rosado de mi tía Isa, en los whiskeys de más de los Bello Botello y en la amiguita chiquita de mi tía María (la puta que me llamó psychoterrorista).


Colorín Colorado, esto apenas y ha comenzado.

Ardi vs Madness

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ardi!
Estoy absolutamente convencida que estoy loca y la locura es mi más gran encanto. Soy filósofa, pero este blog ni se asoma a mis niveles de profunidad, aunque sí un toque de intensidad.
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